llibret 2008
Ocho décadas de fogueres.
HOGUERAS INFANTILES.
Publigraf.
Revista oficial de Hogueras de San Juan. Núm. 29, 1968.
En el pleno de la Comisión Gestora de los primeros días del mes de mayo, alguien
sacó a relucir el tema “Hogueras Infantiles”:
Un enorme revuelo y un murmullo ensordecedor brotó en el majestuoso
Salón de Sesiones del Excmo. Ayuntamiento que acalló la voz del
Presidente D. Tomás Valcárcel y la argentina vibración de la campanilla,
con las enérgicas peticiones de ˇSilencio! ˇPor favor, señores, silencio!.
El tema era interesante y por eso al finalizar la sesión al filo de la madrugada, entre
la nebulosa del humo de cien mil cigarrillos consumidos por los asistentes y las
caras soñolientas de los pacíficos empleados del Ayuntamiento, interrogamos al
señor Valcárcel. Don Tomás Valcárcel, como dirían los políticos, es el
“hombre fuerte” de las hogueras e incansable conductor de estas fiestas en las
que el quehacer diario de las obligaciones particulares, tiene una continuidad
agotadora, para embellecer los días jubilosos del mes de Junio.
Don Tomás siempre dispuesto a contestar, nos va informando de que es una
preocupación importante el alentar a las juventudes, a los niños a que
cooperen y ensayen y aplaude la iniciativa de algunas Comisiones que no dan
hecha la hoguera a los niños, sino que los hacen crearlas, facilitándoles los
medios para que ellos se sientan y vayan formándose en ese inquieto
ambiente.
Recorremos, por la fácil palabra del señor Valcárcel los acontecimientos y
vemos cómo la Bellea del Foc de la casa de Valencia en Madrid actual, fue belleza
infantil, como presidentes de hogueras de comisiones destacadas, fueron
creadores de hogueras infantiles y como es preocupación el fomentar amor a la
fiesta pensando en los relevos que los tiempos imponen.
Por ello la Gestora da premios en metálico e incluso se estudia la posibilidad, de
crear más para estimular a la muchachada y formarles para que cada día sea
más importante la participación de los infantiles y exista la posibilidad de
descubrir la iniciativa de los que empiezan.
Así, es posible, que esta fiesta alicantina sea institución y no decaiga sino que al
contrario arraigada en mayores y pequeños forme ese apretado haz que ha de tener
su mejor fruto en la esplendorosa noche de San Juan.