llibret 2008
Ocho décadas de fogueres.

BELLEZAS DEL FUEGO.
J. Llorca Garnero.
Revista oficial de Hogueras de San Juan. Núm. 29, 1968.

 
Ciudad primorosa de cielo y mar siempre azul luminoso. Ocaso anochecer maravilloso cubriéndose de nubes algodonosas entre jirones azulinos, saliendo el SOL ron rayos brillantes, por la abertura de nube en boca enrojecida, reflejándose sobre el mar con reverbero galano a las palmeras en hermosa oda coloreada que se mecen por brisa marinera añosa.
 
Tierra levantina enaltecida de mujeres guapas, simpáticas y de rango señorial distinguido, con cabellos castaños y rubios de color oro, ojos vivaces, hermosos y negros que no pierden su brillo de ángel torrente luminario en bondad y virtud; destellar purísimo alicantinísimo e institucional alma de grandeza, ya que por designio divino poseen la dicha de haber nacido en el bello país de Alicante. Su juventud es flor lozana resalteada en afabilidad por el camino germinal de su vida con felicidad que nunca será baldía, si no, plácida, armoniosa y clásica alicantina de bello gracejo en impar incomparable personalidad esmerada de sentimiento y virtual espiritosa íntimos, presentando con ternura, reverente honorable belleza, sin haber quien la iguale, las flores de su corazón a NUESTRA MADRE DEL REMEDIO, junto a las vistosas, bien cuidadas y puras del más delicado criadero. Y aportan ilusión, entusiasmo, alegría, realzando las esquemáticas HOGUERAS DE SAN JUAN, que son regocijo, cultura, fiestas de ojos encontrados, amor, fuego y, expresión de cariño en la época presente, que guarda memoración para la posteridad.
 
Brillan en magnificencia de los conjuntivos desfiles por las calles capitalinas esparciendo fragancia olorosa de azucenas, entre las cuales, sobresale vigorosa la beldad de su rostro lindo, curtido de aires gratos, marinos y montañeros en complejo nítido y delicado ascético colmado de fastos, suntuosa en soberanía de las fiestas que relumbra con el elegante TRAJE DE NOVIA ALICANTINA satisfecha de tan excelente motivo en digna poesía propia de ser cansada.
 
Sobre los goznes del purísimo ayer, queda el memorable presente de angélicas alicantinas que en costumbre añeja por las calles de sus barrios, cruzaban aceras con sus ritmos exactos, alegre ingenuidad en bondades afectivas estimables sin fronteras y con demostraciones cariñosas, que no se olvidan: CALLE DE LOS ARBOLES: Santa, Pepita, Delfina... graciosas, guapísimas, bonitas del populoso Barrio de San Antón. Acendrado en preciosidad pulida de LA PLAZA NUEVA. PASEO DE LA GRAN VIA DE BENALUA, donde la Luna por irradiación lucía sus rayos lumínicos en la cristalina claridad de las aguas mediterráneas y en el compendioso retablo acogedizo de guapas, esbeltas, airosas, pulcras como el brillo de su terreta. recibiendo aromado palmerífico de sus bosques que se añora.
 
Las mujeres de nuestro tiempo, en verdad, llenan, matizan y configuran nuestro existencia. Ellas son albor refulgencia primario de las HOGUERAS, suscitando en precioso clarividente conjuntivo, a sus lindísimas hijas, retoños renuevos de primor, hoy en generacional amorosa sucesión que consolida el fidelísimo alicantinismo de preeminente excelso escogido.
 
Disponemos la condición ventajosa en el fondo de las más jurosos paisajes de montaña u mar, con falda decorada de orla frondosa en pinos sobre el verdor y celosía de piedra blanca, limpia y fresca en sensacional relieve de nuestro colosal, atrayente castillito que reservamos para ofrecer con toda la suntuosidad de su cielo espléndido tan hermoso y brillante, que hasta el brumazón espeso de las hogueras acompaña aumentando el deleitoso azul que maravilla, al confeccionado bellísimo TRONO DE LAS BELLEZAS DEL FUEGO, en espectáculo suntuoso, soberano, amplio, con amor y esbeltez, porque nuestras bellezas con su presencia en las fiestas son solemnidad magestuosa por poesía de su alma en felicidad afortunada de su vida temática excepcional, que muchas veces a impulsos de los efluvios sutilizos del corazón exclamamos: CON ESTAS HERMOSAS JOVENES ENTRE LAS MAS BONITAS FLORES FRESCAS EN LOZANIA DE SUS JARDINES LUMINOSOS; BELLAS PINADAS; EJEMPLAR GENEROSIDAD; LIMPIAS DE CORAZON; ELLAS, VERAN A DIOS. Su presencia es deslumbrante. Si los que nacimos en esta gloriada terreta, nos preguntáramos: ¿QUE HORIZONTES BELLOS Y PRECIOSOS NOS GANAN? Responderíamos: ¡LOS DEL ALMA ALICANTINA. POR SER DIVINO TESORO! Y plasmamos en empresa colectiva, asociada con estimación fraterna, asoleada por benigno verdadero en los señalados días sanjuaneros de expresivos conjuntos con las guapas de toda la ciudad abrogando afectos, amabilidad en manifiesto fideloso de virtuosidad diamantina, ejemplar y propia de su alma alicantina que brilla fulgurosa en placidez y éxtasis de fervorosa amor intensivo que lleva dentro de su corazón y en el alma con resonancias invulnerables.