llibret 2006
Alfonso Garrigós Ramos.

PROLOGO.
José Manuel Lledó Cortés.

 
Cuando en la primera reunión de mi Foguera mis compañeros me ofrecieron amablemente la posibilidad de elegir cargo, no lo dudé ni un instante. Desde hace algún tiempo rondaba en mi cabeza la idea de volver a realizar, muchos años más tarde, nuestro Llibret. Y nada, dicho y hecho.
 
Así, en un momento de la Fiesta en el que precisamente sus publicaciones han alcanzado en algunos casos la categoría casi de obras de arte y en el que prácticamente todos los llibrets han mejorado ostensiblemente, me veo en la obligación, junto al resto de mis compañeros, de aportar a les Fogueres una publicación como mínimo en la línea de las que van apareciendo paulatinamente año tras año.
 
Teniendo siempre claros aquellos elementos del mismo que no debían faltar nunca como el boceto y explicación de los monumentos, la composición de la Comisión Mayor e Infantil, el Programa de Fiestas o los nombres y fotografías de las Bellezas y Damas de Honor, quedaba el dilema de a quién es o a qué dedicarle la parte monográfica de nuestra principal publicación. Una vez decidido que debía ser a un personaje conocido o popular en nuestra Fiesta, comencé a manejar diversas y variadas pocivilidades, todas ellas interesantes y motivadoras para, por fin, decidir no ir a buscar fuera a alguien a quien tenemos en nuestra casa o mejor dicho, en nuestra Comisión.
 
Lo cierto es que supone un auténtico privilegio para nosotros contar en nuestras filas con el decano de los Foguerers en activo, Alfonso Garrigós, quien el próximo día 1 de agosto cumplirá, si Dios quiere, la nada despreciable cifra de noventa años, dedicados muchos de ellos de forma verdaderamente intensa a nuestra Fiesta, esa que él tanto quiere y por la que ha luchado denodadamente desde la perspectiva de Comisionado de base. Presidente de Foguera cuya etapa analizamos en esta publicación o componente de la Comissió Gestora, con el denominador común en todos estos cargos de ser un extraordinario festero pero, ante todo y lo que es más importante, una mejor persona todavía.
 
En el ámbito personal, comentar que sus consejos y actuaciones me han ayudado durante mi trayectoria en el mundo de la Fiesta a perfeccionarme cada día, a intentar ser mejor persona y, ante todo, a pretender hacer el bien a los demás sin esperar nada a cambio. A todo ello han contribuido los muchos años a su lado en la Foguera Calderón de la Barca-Plaza de España, muchos de ellos como Vicepresidente, en los que siempre he tenido al bueno de Alfonso como modelo, ejemplo y espejo en el que mirarme.
 
Por todas estas cosas y otros muchos méritos que me sería imposible enumerar, algunos de los cuales encontrareis reflejados en las páginas de este Ilibret, creo llegado el momento de desvelar ante festeros y alicantinos las muchas virtudes que confluyen en esta entrañable persona. Sirva para ello esta publicación, a nivel particular, como una muestra palpable de agradecimiento, respeto y cariño a un hombre que me ha enseñado mucho de lo que sé de la Fiesta de Fogueres y a nivel colectivo como el reconocimiento a uno de los mejores Foguerers y personas que ha dado nuestra ciudad con la sincera esperanza de que siga participando de nuestra celebración durante muchos años más.