llibret 2005
Cuarto centenario de "El Quijote".
ARQUITECTURA CIVIL. OCIO Y RECREO.
A mediados del siglo XIX la burguesía comercial comenzaba su ascenso dominante y dirigente,
que repercutió en decisiones de carácter urbano y la realización de dotaciones de todo tipo, a
las que ocio y diversión no fueron ajenos, y todavía hoy subsisten muchas de las construidas
en aquella época. Configuraron en buena medida la imagen de la ciudad.
Si el Teatro Nuevo, hoy principal y la plaza de Toros fueron construidos a mediados de
centuria, el primero dentro de ciudad y el segundo, por sus mayores dimensiones, en las
afueras, supusieron los máximos exponentes de las dotaciones de ocio y la culminación del
historicismo romano.
Por otra parte la preponderancia de las tendencias higienistas, arraigadas en nuestros subsuelos hacen posible la aparición de
nuevos usos dotacionales instalados en edificios recién construidos así como la realización de hoteles, unos y otros situados con
predominio en la franja costera, siguiendo un tramo que rebasa muy poco los quinientos metros de la longitud que tiene la Explana
paseo donde se produce una impresionante acumulación de diversos usos. Son hoteles como el Palas y el Samper; distintos cafés;
etc...
Donde las fachadas predominantemente orientadas a levante, con soleamiento constante, dieron lugar a la interesante tipología
constructiva y funcional de los pórticos dispuestos sobre columnas de hierro de fundición que sustentan una estructura superior,
facilitando de esa manera la formación de terrazas a nivel del piso principal y mediante la colocación de elementos blandos como
son toldos y lonas cubrir los frentes, controlando de este modo la temperatura y oscurecimiento del porche.
Quizá fue el Casino el edificio de mayor importancia representativa. Instalado desde 1881 en el palacio del Marqués de Escalambre,
y ampliado en 1905 con la adquisición del colateral a la calle Coloma.
En las reformas intervinieron los arquitectos y artistas locales. Guardiola Picó, Fajardo y, más tarde, Vidal entre los primeros; entre
los segundos Guillén, Pericás o Bañuls, etc. Dejaron muestra de sus estilos eclécticos, en ocasiones muy recargados. Derribado
con el desarroIlismo de los años setenta, su reconstrucción parcial es tan solo caricatura de lo que fue.
Instaladas en el mar quedaron distintas construcciones, inicialmente realizaciones efímeras que, con el transcurso del tiempo,
adquirieron naturaleza de permanentes. Al norte del puerto, a lo largo de la playa del Postiguet, quedaban los balnearios para baños
de aguas marítimas, tan en consonancia con la filosofía higienista; se trata de un total de hasta doce o trece construcciones de
madera con predominio del estilo modernista, quedaron destruidos durante los bombardeos entre 1936-39, fueron sustituidos por
dos nuevos de acentuado dominio del estilo internacional identificado con el estilo barco.
Hacia el sur, enfrentado geográfica y conceptualmente al Casino, queda el Club de Regatas. Cuya primera construcción se llevó a
cabo sobre una plataforma, con dos plantas y fachadas moduladas mediante paneles de aspecto liviano
y ligero, en contraste con el empalagoso, trasnochado y decadente neo-barroco del Casino.
Fue sustituido más adelante por un edificio de mayor volumen y superficie y desde luego estable del ingeniero Lafarga en estilo
neo-árabe, que en ese momento tuvo amplia aceptación en la ciudad.
Más al sur de estas últimas instalaciones, sobre terrenos del parque de Canalejas, planificado por entonces como paseo salón,
tipología urbana de gran éxito, quedaba instalado el Teatro de Verano, construido al aire libre, adecuado por tanto a un clima que
permite en esas condiciones actuaciones durante muchos meses del año.