llibret 2003
La llave de todas las Fiestas de nuestro Alicante.
FESTES DE CARRER.

Los primeros datos que existen sobre las fiestas de calle proceden de la mitad del siglo XIX.
Tenían un gran contenido religioso ya que se celebran en honor al Patrono de cada barrio o pueblo, siendo los
encargados de su organización los Mayordomos de las distintas cofradías o

gremios. Su estruc-tura era muy sim-ple: función religio-sa,
procesión, dis-paro de fuegos artificiales, música de dosçaina y
tabalet y danzas populares.
Los Mayordomos del barrio de Santa Cruz, en 1844, solicitan permiso para hacer
solemne Misa y Sermón, así como tocar el “instrumento llamado Donzayna”,
celebrar carreras de pollos e iluminar la Ermita. Era Santa Cruz un barrio
habitado por albañiles, canteros, trabajadores de palmeras, marineros y
pescadores. En Mayo las calles del barrio de Santa Cruz se llenan de flores en
forma de cruces, que hacen las delicias de todos los visitantes.
Otro de los lugares donde se celebraban fiestas de calle era el barrio de
San Antón, habitado por trabajadores de la Fábrica de Tabacos y por
canteros y albañiles. En el mes de Enero las fiestas de San Antón, cuyo eje
principal es el “Porrate”, mercado callejero donde de puede adquirir toda
clase de dulces, turrones, confituras y frutos secos tradicionales de la
tierra. Culmina esta fiesta con la bendición de toda clase de animales.
En lo referente a las danzas, en el barrio del Raval Roig, en
septiembre de 1840, “Agustín Marcili, vecino y habitador en su
Cuartel 13” por sí y en nombre de los Mayordomos pide permiso
para la celebración de tres días de Danzas y dos Castillos de fuegos
artificiales. En esos días de danza hasta la aristocracia y la clase
media acudían presurosos a ocupar puestos reservados a tal efecto.
Los Nanos ˇ Gegants son otra de las diversiones comunes a estas
fiestas populares y participativas.
Los más jóvenes se levantaban al paso de las dianas mañaneras, para
participar en las numerosas diversiones infantiles tales como
las carreras de sacos, las cucañas, las carreras, las canterellas,
regatas de “llauts”, y concursos gastronómicos.
En este ciclo festivo el Raval Roig donde cada 8 de Septiembre sale
a la calle la imagen de la Virgen del Socorro, acompañada por el
conocido como el “Puto del Socors” una figura en forma de
demonio, que amenaza al marinero que busca refugio bajo el manto
de la Virgen.