llibret 1998
Diario de Alicante.
¿UNA FIESTA INCIERTA?.
Juan Carlos Vizcaíno Martínez.
No se si será la influencia del charlestón o de esos felices años veinte en que vivmos,
pero la verdad es que los alicantinos no hacemos más cosas que complicarnos la vida,
En vez de luchar y apoyar el desarrollo urbano de un Alicante que roza los 75.000
habitantes, preferimos perder el tiempo en “salvas de ordenanza” ¡así nos va!.
Miren ustedes que Alicante ha tenido y sigue teniendo fiestas -algunas en el pasado de
gran postín- de invierno y de verano, de día, de noche y lógicamente las de celebración
religiosa. Pues amigos míos, no nos basta eso. Ahora llega ese auténtico torbellino que
es José Maria Py, y la verdad es que en apenas pocas semanas, lo que cuando se lanzó
parecía una locura, estamos muy cercanos a vivir por vez primera.
¿Será buena idea trasladar “les Falles de Sant Chusep” a una ciudad como esta y en
unas fechas diferentes al marzo fallero?. Quien lo sabe. Lo único cierto es que
actualmente carecíamos de fiestas de relieve, y que la propuesta puede venir muy bien
a un Alicante que aún necesita muchos estímulos para salir del letargo provinciano e
incluso afianzar su capitalidad, que mucho de eso ronda aún por nuestras calles.
Pero por otro lado ¿era necesario copiar?. Creo que sólo el paso del tiempo irá
marcando, no diríamos diferencias con el modelo fallero, pero si detalles y modos
propios de una ciudad mucho más pequeña, tranquila y, hasta el momento, acogedora.
Me alegra ver la acogida que han brindado los pintores alicantinos para con “les
fogueres”. ¡Vaya museo vamos a tener el 23 de junio! Telones y bastidores de Lorenzo
Aguirre, del novel Gastón, del afamado Heliodoro Guillén, Miguel Carrillo, o del
polifacético y entusiasta Paco Hernández que lo mismo está en una obra de teatro que
pintando un lienzo. También se han brindado escultores como Esteve e incluso la
Foguera del Ayuntamiento estará ejecutada por Carlos Cortina, el número uno de los
artistas falleros valencianos.
Dudas surgen, temores no faltan, pero ganas tenemos todos de vivir algo nuevo y que
al mismo tiempo siempre ha estado presente en nuestra tradición. ¡Ojalá que las
futuras generaciones recuerden estas primeras “Fogueres
de Sant Chuan” como el germen de algo grande por el “nostre Alacant”.
UN ESCEPTICO ILUSIONADO
P.D.: Opiniones como ésta seguro que se escribieron y sobre todo corrieron en la mente de
todos los alicantinos de 1928. Pronto “les Fogueres” prendieron en el alma de nuestra ciudad, y hoy día,
siete décadas después, es bueno que de alguna manera nos acerquemos a un origen lejano y cercano al
mismo tiempo. Gracias a ello, lograremos la mejor proyección de futuro para la Gran Fiesta que nos
espera; Les Fogueres de Alacant 1998.