llibret 1996
"Astérix" en las Hogueras de Lucentum.

XIII CERTAMEN LITERARIO "HOGUERA CALDERON".
Primer premio: UNA INTRODUCCION TIPICA PARA TRES SONETOS TOPICOS.
Lema: Azul y Blanco.
Autor: D. JESUS GABALDON VILLORA.
 
INTRODUCCION.
 
Cuando abrimos al júbilo de estos días de hogueras y colocamos el cartel de “Bienvenidos”, al sol de cada mañana le damos los buenos días, ponemos la buena mesa con mantel hospitalario y brindamos con el agua y el vino de la amistad. Luego, con ojos nublados, como el sueño apenas llega y la noche es de verano, tomamos papel y pluma y escribimos lo de siempre: Los típicos cuatro tópicos. Y nos da por el soneto. El buen vino y las hogueras tienen su propio latido. Y su propia borrachera.
 
PRIMER TOPICO SOBRE ALICANTE.
 
Te veo como envuelta en luz temprana,
la escarcha aún tendida por el llano,
y un poquito de mar y brisa a mano.
Y te veo muy guapa, y de mañana,
 
con encajes de gala, bien dispuesta,
el fuego de la hoguera ya encendido,
aguardando una noche sin sentido.
Más tarde, y ya sin rizos de la fiesta,
 
te vuelvo a ver, sin nada en tus paredes,
ceñida con trabajo, fatigada,
con tu mar, con tus barcas, con tus redes...
 
la tierra de tu gesta, calcinada,
y un fuerte empeño del que nunca cedes.
Y con tu sol, la luz de tu mirada.
POR QUE NO MAS TOPICOS?.
 
Por qué la noche crece? Quién la tiende
sobre un primer asomo de verano?
Por qué yo siento su latir cercano?
Por qué este fuego que en mi pecho prende?
 
¡Bien! Sólo quien la vive lo comprende,
quien al tomar la noche de la mano
y desgranar sus horas, grano a grano,
con ella se recrea, hasta se enciende,
 
para besarla luego, cuando besa.
La noche de San Juan es noche herida,
que nunca acaba, que no cesa;
 
es noche que se da, noche movida.
La noche de San Juan es como un sueño,
aurora anticipada, un fuerte empeño.
 
Y EL TOPICO MAS TIPICO:
SONETO AL SOL DE ALICANTE.
 
Tú nos diste la fiesta de oro y fuego,
Y nos diste la sangre que fermenta;
Tú nos diste un prodigio en noche lenta,
Y nos diste la luna del sosiego.
 
Nos diste hasta la brisa; pero luego,
y por si fuera poco, tan sedienta
en dar, nos das tu llama, la que tienta
con recato y temblor, con amor ciego,
 
la que se envalentona, y se retuerce
como herida, se riza entre ovaciones
y se ciñe al cartón, ya vacilante,
 
la que no cae, ya sí, pues no, se mece...
Y no acaban aquí tus muchos dones,
nos das también tu sol; tuyo, Alicante.