llibret 1995
Toda una vida.
GENIO SOBRE EL PAPEL.
Cuento imaginario de humor del tema de Hogueras de San Juan de Alicante.
Luis Dobón Lillo - Alcoy.
En buena encrucijada había metido al Presidente un novato, Gaspar, que
entre sus cortos años (18 según el Juzgado) y su genio, requirió la reunión
de la Comisión de la Hoguera para que se adoptara decisiones y es que
Gaspar en el pasado año habla sido, en primera versión, adjunto del
Delegado del Llibret, colaborando en la realización de anuncios y en la
entrega del llibret pero en este año, a causa de la larga enfermedad que
padecía Camilo, se decidió que el peso del llibret lo llevara adelante
Gaspar y como ayudante contaría con el apoyo de Manolín, que era aún
de la Comisión Infantil, pero de los mayorcitos y se suponía se
desenvolvería bien y así, porque las circunstancias mandaban, en aquel
año el planteamiento del llibret tenía por nombres Gaspar y Manolín, unos
chiquillos que tenían sobrada voluntad y existía un sobrado genio por parte
de Gaspar.
Tal vez fue o mala suerte o la falta de experiencia por lo que Gaspar, al
iniciar su gestión de lograr anuncios vino a coincidir su visita con
comerciantes un poco quisquillosos que le salieron de forma sucesiva que
ya el chiquillo, muy picado de su amor propio, se propuso hacer en el
Ilibret un anuncio por su cuenta para lo cual contaba de que quince días
antes los cupones le dejaron un premiecillo y tenía algunas pesetillas
disponibles, por lo que al ver el panorama decidió o que se le admitía su
anuncio o se daba de baja de la Comisión de la Hoguera y como
justificación señaló: “que sí la Hoguera es de todo el barrio, ¿por qué unos
pocos comerciantes no lo entienden así nos llenan de mareos a los que
colaboramos por amor al barrio? El chiquillo tenía su razón y ya Andrés, en
su condición de Presidente, se decidió apoyarlo insinuando “a lo mejor el
sacar el genio también puede aportar sus ventajas”.
Al señalarle a Gaspar que se le admitiría su anuncio en el llibret y que se le
haría un precio especial, el chiquillo pacientemente redactó el texto que
queda, el cual al ser leído ante la Comisión les hizo sonreir y les hizo
meditar; aquello mas que un anuncio era una cierta esquela funeraria, pero
como el papel es sufrido, seguro que no habría problema de impresión y
se decidió que se llevaría a la imprenta tal como estaba escrito, sin quitar
ni añadir ninguna cosa y expresando claramente que el autor era Gaspar.
Y Gaspar el texto que ofrecía lo era así como cabecera: “ha fallecido para
el Ilibret de La Hoguera de nuestro Barrio, por víctima de un cansancio de
Gaspar el encargado de lograr los anuncios, los siguientes comercios con
sus motivos:
Droguería Paquito: cuyos productos que vende no sé si son malos o son
buenos, pero que a mí me resultó malo tirando a antipático el tal Paquito
de marras, que para decirme que no al anuncio del llibret he tenido que
esperar en su tienda a que despachara antes 12 clientas y 3 niños.
Panadería Sebastián: tal vez el pan que venda sea blando, pero a mi me
ha resultado muy duro su negativa de colaborar en el llibret y más cuando
se le ha roto el cajón del mostrador, esparciendo su contenido por el suelo
y que bien me señalaba a mí que sí tenía dinero para pagarlo.
Helados Ernesto: me ha resultado ser un fresco porque me señale en un
mes de Marzo que no hace el anuncio porque no vende cuando sabe que
el helado, que pueda fabricar en Marzo, hasta para probarlo se lo dará a la
gata para que a él no se le hiele la lengua.
Comestible Finita: no ha hecho honor al nombre la tal Fina, que su no al
anuncio ha sido rotundo y yo no tenía la culpa de que se peleara con su suegra hacia unos
momentos o terminara de pasa un disgusto de parecido calibre con alguien.
Paquetería Rosana: Después de aguantarle el hilo de la
conversación por espacio de 30 minutos, contándome hasta la
marca de olla que emplea para guisar, no era oportuno decirme
que no a mi deseo de anuncio y para saber lo que hay que
aguantarles a ciertos comerciantes, basta el botón de muestra
explicado.
Bar El Violín: yo creía que mi gestión aquí sonaría mejor, pero
mis orejas me han equivocado, me dijo que no al anuncio y me lo
dijo de una forma que yo no sé si estaba bebido o es que al
intentar, con los clientes, sacar el tapón de una botella éste se lo
ha tragado y su mal sabor de boca lo he pagado yo.
Tintorería Camilo: que lástima que después de 4 síes dichos con
ese agrado por los comercios visitados, la mancha negra de mi
gestión lo sea en la Tintorería Camilo, que no se ha percatado del
significado de nuestras Fiestas y si las ignora, tal vez es por que
no las ve, por ello he tenido la gentileza de recomendarle una
buena Óptica para que le hagan unas gafas y él en cambio me ha
obsequiado con un gruñido muy mal hecho si pretendía imitar a
un oso.
Dulcilandia: con un mal sabor de boca he salido de esta confitería
que su no del anuncio del Ilibret, daba señales de pretender
amargarme la mañana, pero yo le devolveré con la misma
moneda porque en la Comunión de mis hijos y de mis nietos
(cuando los tenga) no pienso comprarle ninguna tarta.
Que descansen (si es que se lo merecen en criterio de otros, en
el mío no) en paz estos comercios que en lo sucesivo los visitará,
para lograrles un anuncio, o Rita “la Cantaora’ o un inexperto
foguerer que el pobre los visitará porque no los conoce, porque
para mí ya han concluido para siempre, pues una esquela
mortuoria es algo que anuncia una defunción y para mí es así y más cuando este
anuncio en el Ilibret lo pago yo como parte doliente de tal suceso, de mi
bolsillo.
Y se añadían notas que pasaban a ser así: “Nota: si el señor Lázaro “el
Confitero” quiere que se le resucite en el llibret de nuestra Hoguera,
deberá en años sucesivos ir a la Comisión para formalizar anuncio y
pagarlo por anticipado, porque como para mí ha perdido todo el crédito,
ello quiere decir que los que no tienen crédito han de pagar al contado
todas las cosas y este camino de retorno hacia la armonía de ese
comerciante y otros del no con nuestra Hoguera, puede pasa a ser un sí
en la forma indicada.”
Como a Gaspar se le había olvidado algo más, venía en expresarlo en
“Otra Nota”.
“Yo ya no gasto más zapatos visitando a gente que el no lo pronuncia en
demasía y más por un anuncio que no va a ninguna parte, porque al estar
sujeto en una hoja por la encuadernación del llibret como todos los demás
anuncios, no se mueve del sitio.”
Tuvieron que esperar la Comisión a que saliera el llibret a la calle para
conocer opiniones y perfilaban que serian positivas porque los anuncios
que iban insertados en el Ilibret se cobraban por la vía rápida, ningún
comerciante pronunció la palabra “vuelva otro día” y el temple de los
vecinos también se perfilaba que sería favorable porque la demanda de
llibrets era muy acusada y ante un panorama así, Andrés dió un buen
consejo a sus compañeros de la Comisión de la Hoguera: “Coged cada
uno vuestro llibret cuanto antes, porque me temo que si nos descuidamos,
nos podemos quedar sin llibret, por muy Presidente de la Hoguera que sea
yo y si digo yo, tamtién se puede quedar sin él alguno de vosotros en
cuanto os descuidéis”.