llibret 1991
La Porta de l'Estiu.
UNA VIKINGA... EN LAS FIESTAS DE HOGUERAS.
Baldomero Yáñez García.
Junio del 90: Una vez más, la nunca bien ponderada ciudad de Alicante,
festejaba con gran brillantez sus tradicionales fiestas de las Hogueras de
San Juan: -Y una vez más, como tantas otras, bajo el encanto y embrujo
de sus preciados monumentos, de madera y cartón; (Verdaderas obras de
arte, impregnadas de Belleza, Crítica y fino humor)... Surgía la clásica
anécdota que Fijaba, Regocijaba... y daba esplendor a las maravillosas
fiestas del fuego de Alicante. Todo sucedió cuando con motivo del “V
Centenario de la Ciudad” y las no menos importantes fechas de “‘Les
Fogueres de Sant Joan”. Un singular personaje, (Don Vicente De La
Cañada, más conocido por Visentet) se encontraba filmando y tomando
notas, de uno de los más importantes desfiles de Las Hogueras.- El Desfile
de la Provincia.
Visentet, desde el marco inigualable de la siempre idílica y bella Explanada,
hencíase de gozo y orgullo al filmar tan grandioso acontecimiento:
Justamente, como aspirante a cubrir una plaza de guionista en una famosa
Cadena de Televisión: quería realizar un gran reportaje televisivo de
Alicante y sus Hogueras de San Juan: más “el hombre propone... Y la
-dona- descompone”. De ahí, que el bueno de Visentet, cuando más
atareado estaba en su labor de guionista: Una auténtica figura de
“aventura y leyenda” vino a interrumpirle en tan encomiable trabajo; se
trataba nada menos, que de una rubia y esbelta nórdica que para menor o
mayor desdicha, se presentaba luciendo un “milni-modelito de vikinga”. Es
decir, con trajecito de piel de oso... (ó de conill). La esbelta nórdica que
casualmente, venía siguiendo a “ojo” de super-cámara, el multicolor
desfile. Al llegar a la altura de Visentet, y observar como éste se
desenvolvía cámara en ristre y bloc de notas, sin pensárselo dos veces...
Zás, se plantó frente a él, al propio tiempo que con voz acariciante se
disculpaba: ¡Oh! espain-ol usted perdonar. Mí ser profesora y erudita en
Universidad de Oslo. Usted manejar bien cámara y escribir “mocho”. Y mí
pensar, que usted saber explicar “Les Fogueres”. Yo no entender, pero sí
gustar. ¡Ser muy interesantes!.-:
-: Ni que decir tiene, que el asombro de Visentet, fué mayor... que el de
“Damasco” y durante un breve instante, pensó que todo aquello era una
broma y que la preciosa vikinga que tenía ante sí; formaba parte de alguna
figura alegórica del Desfile. Mas nuevamente, la acariciante voz de la rubia
nórdica, le hizo percatarse de que en verdad es encontraba ante una “viva”
realidad.-: Mí, comprender su sorpresa. Yo ser Milsse y entender
perfectamente espain-ol; aunque no hablarlo tan perfectamente. Milsse,
agradecerle “mocho” si usted querer explicar “Les Fogueres”.
Ante tan gracioso y sincero requerimiento, Visentet no tuvo más opción
que aceptar aquella “rara” circunstancia. Pese a que aquél dulce decir... del
“mí” y del “mocho”, le causase cierto desasosiego y superado el inicial
instante de sorpresa, pronto es deshizo en cordial saludo, sin poder evitar
intercalar algún que otro “taco” en la fluidez de su oratoria.
- Soy, Don Vicente De La Cañada, para los buenos amigos, Visentet.
Aceptó encantado su comprensible ruego. “Mí” no ser erudito; pero sí un
aspirante a Guionista de Televisión; y me encuentro aquí, realizando un
reportaje, sobre el V Centenario de Alicante... y las Hogueras de San Juan.
Así pues nunca mejor momento para conocer el significado de “Les
Fogueres” y las “raíces” de Alicante. Yo tener mucho gusto en ilustrarle.-:
Ante la expresiva y galante amabilidad de Visentet, la bella Milsse, no tuvo
ningún inconveniente en mostrar abiertamente su contento: Mí, tener una
gran alegría. Usted ser un personaje ¡elemental! y
Milsse, poder aplicarse “mocho” en su amistad. Señor De La Cañada, o si lo
prefiere... Visentet. Mí, quedarle sinceramente agradecida.
A Visentet, al oír tales palabras, se le nubló la vista y como en sueños,
comentó consigo mismo. (Ché, Visentet quin modelet que mos ha saltat a
la vista, no buscabes imajens de vius colors, puix ahí hú tens, Erudita... y
Vikinga). Mas recordando las últimas palabras de la rubia nórdica, al
instante dijo: Señorita Milss, mí agradecer su distinción y confianza.
Intentaré no defraudarla; pero antes de proseguir, y usted perdone mi
curiosidad. Me gustaría conocer el ¿Por qué? de su deslumbrante atuendo
de Vikinga.-
La respuesta de la bella Milsse, no se hizo esperar. -Ser, todo muy sencillo.
Mí querer conocer Alicant y “Les Fogueres”, y ser seleccionada para
representar mi país, en intercambio Cultural de “Ciudades en Progreso”.
Hacer cosa de una hora, que participar mi Grupo, en una exhibición de
“Danzas Guerreras de Antiguas Costumbres”. Milsse, no querer perderse el
Desfile Provincial. Y no tener tiempo para ir a cambiar vestido al hotel.-:
Aclarada para Visentet la “rara” circunstancia, todo fue ya como un cantar
y reír; a partir de entonces, los dos singulares personajes, tras concluir el
vistoso Desfile, se adentraron en la Ciudad. No sin que antes, el eficiente
Visentet, tuviera que afrontar otra difícil prueba en su papel de “personaje
elemental”.-: A ruegos de la rubia y esbelta nórdica, hubo que pasar por el
hotel donde pernoctaba su grupo. (No para cambiar de galas); sino para
solicitar de su responsable, un permiso de “ausencia justificada”; trámite
para el cual, no hubo ningún problema; salvo que Visentet, tuviera que
entregar al responsable del Grupo, una copia de su carnet de identidad.
Ya en pleno ajetreo de Hogueras y Barracas, Visentet se las veía y se las
deseaba para complacer a la bella Milsse.-: -Menos mal que en todas los
puntos de visita; dado que era muy conocido y apreciado, eran
especialmente invitados. (No en vano Don Vicente De La Cañada, poseía
insignias de Oro y distintivos de “Foguerer de Honor”; de algunos de los
Distritos de mayor solera y raigambre de la Ciudad)... Los percebes y
“llangostins”, la “palometa”, “serveseta” y “creilletes”. Junto a la “paella
alicantina” y el “Soparet Alicantí”... (Con degustación de “bacores” y “Coca
en toñina”) hacían estragos y delicias. Pronto la rubia nórdica, ganada
enteramente por la belleza, armonía y el gozoso humor de La Fiesta
Alicantina; a la primera oportunidad que tuvo, dejó oir su acariciante voz: -
¡Som Alicantins!. ¡Viva el pa!, ¡Viva el ví!, ¡Viva la mare que mos va parir!.
¡Vixca Aiacant!... ¡La millor terra del món!.-
- Visentet, que durante toda la jornada de asesoramiento literario
descriptivo de “Les Fogueres”; iba de asombro en asombro, no pudo por
menos que mostrarse encantado, ante la facilidad y rapidez con que
aprendía la desconcertante y preciosa vikinga. Y como era de esperar
sucedió lo que tenía que suceder.-: Se encontraban a la “Vora de la mar”,
en un céntrico restaurante de la muy preciada playa de San Juan;
recuperando fuerzas y haciendo serena reflexión de todo lo contemplado y
vivido; cuando la acariciante voz de la bella Milsse se dejaba oir de
nuevo.-: -Señor De la Cañada. Perdón... Visentet. Gracias a su
desinteresada atención y amabilidad, he logrado conocer y vivir todo el
significado de “Les Fogueres”. Mas los principales fundamentos de Alicant.
Verdad es, ese decir... “De la Millor Terra del Món”. Y lo que más admiro y
agradezco, es esa espontánea hospitalidad y contagiosa alegría de sus
felices moradores. Sinceramente, le invitó a visitar mi país, y en la
Universidad de Oslo, dar lecciones de Alicant y “Les Fogueres”. Mí,
ayudarle “Mocho” en su tarea.- Y al terminar de pronunciar palabras; la
rubia nórdica; sin dar lugar a que Visentet pudiera decir nada, se abrazó a
él y le obsequio con un atornillante beso de “Vikinga”. -A resultats del cual,
el Señor De La Cañada... “ess vá quedá, más ánsses que un ascua”.