llibret 1990
V centenario.
PRESENTACION. CALDERON '90.
José Manuel Lledó Cortés.
Vice-Presidente 2º. Delegado de Fuegos y Barracas.
Cuando allá a principios del mes de Febrero nuestros Delegados Artísticos
comenzaron a dar forma a lo que con el tiempo iba a ser nuestra Presentación
1.990 ninguno de nosotros podía sospechar la cantidad de contratiempos,
problemas, situaciones y avatares por los que íbamos a pasar, los cuales
podían haber dado pie al argumento de una interesante novela de acción y suspense.
Me explico:
Comenzamos los ensayos en un local en obras de altos techos y recién
enyesadas paredes, entre montones de cemento y escombros con una
bombilla de 60 vatios como única fuente de luz. Entre penumbra y tropezones
pasamos la mayoría nuestra primera y más difícil prueba como bailarines de nuevo cuño.
Si a la torpeza de nuestros primeros pasos artísticos unimos las condiciones
tercemundistas antes reseñadas, todo esto nos llevó a un nuevo local también
de altos techos aunque mucho más cómodo y espacioso, sin escombros ni
cemento y con muchos más vatios de luz. Aunque, por el gran número de
bailarines de que se compone el Ballet Calderón (si Don Pedro levantara la
cabeza...) se nos quedaba algo reducido, era algo así como el Madison Square
Garden de Nueva York comparado con el anterior. Pero, como todo lo bueno
dura poco, el sonido de nuestro casette interrumpía los dulces sueños de la
niña del piso superior. De esta forma, tras duras e intensas negociaciones con
el vecino (como en "La tentación vive arriba", salvando las distancias)
decidimos evitar problemas trasladándonos a nuestra tercera morada.
Así, una noche arribamos a un local cedido por un superconocido Foguerer de
nuestra Hoguera y que le sirve de negocio. Era mucho más pequeño que el
anterior pero gozaba de infinitas comodidades, a saber: teléfono (al que el
dueño no nos dejaba siquiera ni acercamos), aseo y puertas blindadas a
diestro y siniestro que venían muy bien para golpearlas con la cabeza cuando
veías que tras infinitos intentos no captabas un determinado paso. Y, aunque
parezca mentira, fue en este último local donde se llevó a cabo el mayor
número de ensayos. Entre algún que otro grito producto de los nervios,
muchos pisotones infinitas repeticiones de los bailes y toneladas de buen
humor fueron transcurriendo los ensayos prácticamente todas las noches a
partir de las 21'30 horas en días laborales y los domingos o festivos desde las
17'00 horas en adelante.
Ensayos aparte, una de las anécdotas más destacadas de nuestra Presentación fue la doble sesión
de Grabación de Sono 3. Imagino que José Manuel, Sergio y Dominique tardarán mucho tiempo en
olvidar el "agradable" timbre de nuestras voces. Llegamos allí un martes tras una agradable
merienda-cena de hermandad con el fin de grabar "Mama quiero ser belleza" y "la canción de las
hormigas". Entre risas, Bacardí con CocaCola, que si hormiga, que si Belleza y después de infinitos,
entrada ya la madrugada, conseguimos la grabación definitiva. Y, por si una sesión fuera poco,
repetimos el Martes siguiente con una canción de "A chorus line" que, entre subidas y bajadas de
tono de unos y otros o de unas y otras, se hizo más complicada de lo que a primera vista suponíamos.
Por fin, el Miércoles anterior a la Presentación, conseguimos ensayar en el lugar de los hechos con
escenario incluido. Gracias a Dios, ya nadie le metía el codo en el ojo al de al lado ni te dabas de
narices contra la puerta blindada de 60.000 ptas.; de allí a la gloria. un paso. El jueves 12 nuevo
ensayo, esta vez con nazarenos inclusive que cambiaron el vestuario de la Presentación por una
vesta de similares colores. Finalmente. el ensayo general del viernes con el tiempo amenazando
agua y nosotros recordando todas las oraciones posibles a Santa Bárbara. Entretanto nuestros
amigos de Sono 3 e Iluminaciones Almena deshojando la margarita: montamos, no montamos... ; al
final se impuso el tiempo que no perdona y... adiós ensayo general.
El día D amaneció soleado aunque ni el más optimista de nosotros se
fiaba de los augurios climatológicos. Desde muy temprano en la,
Barraca Popular se respiraba ya el ambiente de los grandes
acontecimientos convirtiéndose en un ir y venir por parte de todos
nosotros aunque algunos (Félix y Mavi) ni iban ni venían, permanecían;
el trabajo se acumulaba por momentos: decorados por colocar, que si
ha llegado el camión de las sillas, que si hay que ponerle plomos al telón
porque hace viento, que si no me decido a colocar la traca ya que
desconfío del tiempo... Total que, entre unas cosas y otras, con más de
una chica y casi la totalidad de nuestras madres convertidas en
improvisadas modistas acabándonos el vestuario, llegó la hora H.
Con menos retraso y más nervios de los previstos comenzó el
espectáculo. Si salió o no salió bien es algo que aquí no vamos a
analizar. De lo que no cabe duda es de que todos aquellos que en ella
participamos, tanto sobre el escenario como entre bastidores,
pertenecientes o no a la Comisión intentamos, dentro de nuestras
posibilidades, hacer pasar un rato agradable a todos aquellos qua nos
honraron con su grata presencia. Con que a uno solo de nuestros
amigos, de la Fiesta o de fuera de ella, le agradara nuestra presentación
todo nuestro esfuerzo, los malos momentos y las innumerables
adversidades habrán sido encerradas bajo siete llaves en el baúl de los
recuerdos fogueriles de la hoguera Calderón de la Barca-Plaza de España.