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El fuego pone su mano sobre la tierra de plata, y en el verdor claro-oscuro las miradas se dilatan, se crecen como la espiga de Junio que va de gala, de gala que galanea de la puerta a la ventana, mirando la tierra rubia y el mar que vuela en su barca. |
Raices de los aromas, mediterráneas palabras que son música y besos y caricias y miradas y rumores de palomas que van al cielo enceladas. e iluminan como brasas, caricias que son de seda como las olas de la playa, con rizos de espuma suave que besan la piel del alba y sueñan azules-verdes con una sonrisa blanca. |
La blancura de la luna que va dibujando el agua de este mar que es melodía de la belleza pagana de la mujer de esta tierra que es de oro y es de plata, que es morena como el fuego y como la luna es blanca y es tierna como la brisa que vuela por la explanada. |