llibret 1989
60 anys. Foc Onomástic.

ESTAMPAS DEL VIEJO ALICANTE.
Lola Climent de Chipont.

 
El Viejo Salón España.
 
Fue el Cine Popular de la ciudad durante varias décadas. Era propiedad de don José Romeu Zarandieta, tan gran empresario y foguerer. Los jueves infantiles fueron muy sonados. Por 0'50 podíamos ver películas muy interesantes, de vaqueros y de pieles rojas, protagonizadas por Tom Mix, Ken May Nard, Buck Jhones, Bob S'Tele, Tom Tiler, etc. Y el mítico caballo “Tarzán”, y el perro "Rin-Tin-Tín”...

El Café Central.
 
Recuerdo que alguna vez me llevó mi padre. Estaba en la Explanada de España, lugar que hoy ocupa el Banco de Bilbao. Había un pequeño escenario donde actuaban figuras de las variedades a la hora del café, y del vermut nocturno. Eran Piruletz, Sepepe, Pastora Soler, Bertini, Reyes Castizo "La Yanque”; Custodia Romero "La Venus de Bronde”, y también Vedettes como Tina de Jarque o Amparito Taberner. Por 0,70 se degustaba la infusión y se gozaba de las variedades.

El Horno de Patricio.
 
Era una tahona que hubo en la plaza del Puente, al lado de la tienda de comestibles de Jaime Lon. Fabricaba el mejor pan flojo de todo Alicante, y abastecía a numerosos bares y restaurantes. Los noctámbulos de cada fin de semana recalaban allí para comprar unas barras que les tostaban y con aceite eran todo un manjar. Patricio era un hombre muy amable y muy simpático. También hacía una coca de molletes sensacional.

Los teatritos.
 
Hubo una época, entre mediados y fines del pasado siglo, en que e multiplicó a fondo el número de teatros en Alicante. Ausente el cine de la escena, hubo aquí más de dos docenas de teatros de centros culturales, sociendades recreativas, aficionados, estudiantes, etc. Entre ellos cabría destacar los de "La Señá Dolores", "El Manco", "Español", "Viejo", "Cervantes", "Calderón", "Quevedo", etc. Y como meca principalísima desde 1847 el Teatro Principal.

El carrer del Molí.
 
Era una calle estrecha, oscura y maloliente, ubicada en el barrio de la Montañeta. Aquello era como un abigarrado mundo barojiano pletórico de sucesos y personajillos. Pululaban por aquellas calendas en el lugar: El Tuto, bailaor flamenco; "Cagancho", becerrista sin actuaciones; "La Señora Patrocinio", propietaria de una pensión mínima y tenebrosa; "Cocaína", chulito de baja estofa; "Señoría", un curial venido a menos, etc. La taberna de "Lucientes" era lugar escogido por el hampa para sus reuniones. El "Carrer del Molí", era lugar intransitable, por su inseguridad, a la caída del sol.

Los cocheros de Punto.
 
Eran Hombre de pelo en pecho, dispuestos siempre a partirse el alma con el lucero del alba. Entre ellos los había hasta ilustrados, -cocheros de punto de la época- como "Rata Sabia”, padre de Juanito Pastor, que con el paso del tiempo fue propietario del hotel de su nombre, El Tomata, que tenía su cochera en la calle de Gravilna y era un apasionado de los festejos populares como la Candelaria y el porrat de Sant Antoni; Roque Charpa que había sido picador en la fiesta nacional; “Coll de Pavo”, hombre muy alto y de largo cuello que causaba la hilaridad entre las gentes que lo trataban, etc. Se apostaban los “milords”, "landós” y “simones” en el portal de Elche, principalmente.

Aparte.
 
Publicación antitaurófila y antiflamenquista, una de las pocas que había en España. “Aparte” era el órgano creado por el escritor de la raza Eugenio Noel. La dirigía el periodista alicantino José Irles Negro, y tenía su redacción, administración y talleres en la calle del Pozo. Era una publicación de muy pocas páginas y ninguna publicidad que vivía... a salto de mata, y tuvo por tal motivo vida efímera.