llibret 1987
Nuevos Tiempos.
LA LEYENDA DE ALI-CANTARA.
Era dueño del Castillo un magnate árabe llamado ALI-caudillo de gran esfuerzo y
nombradía que había sabido captarse las simpatías de toda población, sin distinción de
moros y cristianos.
Celebrose, un torneo reñidísimo, cuyo premio había de ser una hermosa Cristiana (que
suspiraba de entusiasmo y de temores por el valor y la religión del héroe de que se trata).
Ali tomó parte en el combate y venció, uno tras otro, a los Seis Caballeros que le
disputaban la victoria.
“El bravo Musulmán, no hallando opositor, arrojó su yerno abollado y sus armas
detrimento...”
Días después el campeón (respetaba las creencias de la cristiana, y ella en cambio, le
entregaba en prenda recíproca un corazón abrasado de amor, que valía mucho).
¿Cómo dicen que se llamaban estos personajes?.
El moro ALI-MOZELIN y la doncella. GUMERSINDA CANTARANA.
Unido el nombre del Galán con el de la Dama surgió, naturalmente el de Alicante.
Así se desprende del manuscrito citado, según el cual dice PASTOR: La popularidad que
este enlace mereció la plaza, que dio por resultado cambiar el nombre de LUCENTUM, que
hasta entonces llevaba la villa, con el de ALI-CANT, y sus repetidas variantes ARABES, de
donde viene alterada por el uso de la moderna ALICANTE.
Como fábula, no deja de ser entendida, como explicación del nombre de ALICANTE, es uno
de los disparates mayores que conocemos.
La verdadera etimología de tal nombre, se consigna página atrás. Estando ratificada en la
actualidad por todos los investigadores que se ocupan del tema.