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Limpio suceso de linajes, rosa roja, redondo cáliz en bandeja de piedras absolutas. ¿Cuánta vieja sabiduría yace aquí?. Desposa. con la luz del crepúsculo. ¡Compleja condición de silencio!. El mar refleja el fuego de una raza generosa. erguida en paralelas dimensiones gestantes. ¡Oh doctrina que supera son las calles de un pecho abierto. Espera la historia reclinada en los balcones. cuajado de redondos lagrimones, ya parecen dormidos corazones con un fuego de amor por equipaje. lluvia brillante de constelaciones. Ya dispones, hermano, ya dispones de abierto luminoso aprendizaje. cualquiera que se alarga eternamente. Vive el hombre sin prisa, desafía y su sombra se pierde en lejanía con la vida colgada de la frente. |
Glorifica este fuego. Pon tu dedo en la leve semblanza humedecida de aquel soplo primero de la vida que los labios de Dios, redondo credo, iluminada flor paterna, olvida tu sangre humilde, inventa una crecida claridad que entregarte yo no puedo Nazca de ti el camino, el aposento, la consigna que todo lo releva. derrama el corazón y echa tu aliento: verán tus hijos una hoguera nueva. de Caín, contra el fuero de mi hermano. Detrás de cada hoguera está mi mano abierta para toda mano honrada. Hoy protege mi vida amor cristiano y uniforme de buen samaritano donde crece la flor junto a la espada. de cauces diferentes, armonía de llamas extinguidas en oferta. era yo sé que Dios, por cortesía la noche de San Juan abre la puerta. |