llibret 1986
Día y Noche de la Fiesta.

A LAS FIESTAS DE LAS HOGUERAS DE SAN JUAN.
Veni Escudero.

 
En Alicante nuestra “terreta” quiso el Señor,
fuera conjunto de cosas bellas, de paz y amor,
luz deslumbrante, porque aquí nunca nos falta el sol.
A que disfrutes de estas bellezas se te convida,
¡Cuan llena de entusiasmo se desliza la vida,
en esta bella tierra del solar español!.
 
¡Oh que maravilloso el aire que respiras!,
con tu clima tan dulce, que a veces te figuras,
que es hálito divino al sentir su dulzor.
Por eso de otros climas, inhóspitos y helados,
vienen a visitarnos del nuestro enamorados,
porque es un paraíso para vivir mejor.
 
Paz, bellos sentimientos y virtudes florecen,
que a los alicantinos exaltan y enardecen,
se vuelca en ilusiones y proyectos grandiosos,
en sus fiestas de Hogueras, de arte y poesía
que nada las supera en gracia y fantasía,
porque son sus festejos magistrales, preciosos.
 
Aunque con tu trabajo sabes ganar tu pan,
te ocupas de estas fiestas de “Hogueras de San Juan”
caballero arrogante, de este ideal en pos,
en ellas te recreas, trabajas con ardor,
para lograr que siempre brillen con esplendor
por España, Alicante, por su historia y por Dios.
 
Artesano y artista modelas con primores,
la Hoguera de tu barrio, con ardor, fe y amores
por conseguir que sea en las fiestas premiada,
logrando así el contento de nuestras comisiones
acertando el impacto de ser las mejores,
siendo por tal motivo de todos elogiada.
 
Son fiestas para el pueblo: arte, luz, alegría,
que te llenan de asombro con tanta algarabía,
son rica sementera en el alma del niño,
la música, cohetes y el hacer con sus manos
Hogueras infantiles con todos sus hermanos,
poniendo en el esfuerzo fantasía y cariño.
 
Algo maravilloso, mágico y especial,
porque no es nada plano, es tridimensional,
con los ninots que explican, con gracia y maestría,
lo que expresa la Hoguera, algo espiritual,
que al fin es lo que cuenta y no lo material:
censuras, correcciones y los temas del día.
 
Y luchan por conseguir el mundo pacificar,
con soluciones urgentes del desarme nuclear,
que nos tienen en un vilo, siempre llenos de temor,
nunca cesan de apelar a los derechos humanos,
para vivir y soñar el sentirse siempre hermanos
con la vista en un futuro lleno de paz y de amor.
 
Son todas monumento, ricas obras de arte,
con el esfuerzo grande que supone lograrte
un recreo del alma que nos hace gozar.
Son puestos de trabajo para muchos obreros,
que tienen por asunto los temas más certeros
que casi todo el año les hace trabajar.
 
Dan mérito y empaque a todas sus fogueres
la belleza y el garbo de todas sus mujeres
la música, las luces, el ritmo, la canción
el tesón y el esfuerzo de todos tus vecinos,
llegando, donde quieren, por todos los caminos,
poniendo en el empeño vida, alma y corazón.
En el inicio de nuestras fiestas hay que admirar,
que el pueblo en masa va jubiloso a presenciar
nuestros desfiles, con el pregón, van aplaudiendo,
las cabalgatas, alegorías esplendorosas,
son sorprendentes con la hermosura de sus carrozas,
¡Como disfrutan, siempre contentos y sonriendo!
 
No se encuentran palabras que expliquen tus desfiles
porque son un alarde, describen los perfiles
del folklore de tus pueblos, con trajes muy costosos.
La Rambla iluminada a todos nos parece
como un ascua encendida, de como resplandece,
haciendo los desfiles perfectos y famosos.
 
Ya vienen las “filaes” de Moros y Cristianos,
llegan muy pegaditos, cogidos de las manos,
con suave balanceo muy lento y vacilante,
turbantes, terciopelos y perlas orientales,
capas maravillosas, adornos de metales,
que brillan según vienen marchando hacia adelante.
 
La esperanza, esa chispa de la Hoguera infinita,
única flor humana, que jamás se marchita,
preside nuestras fiestas en todas sus facetas.
El fuego que conforta y nos hace pasar
sobre las negras nubes del mal y del pesar,
alcanza, casi siempre, lograr todas las metas.
 
Y poco a poco han ido adquiriendo importancia,
porque han volcado en ellas interés y constancia,
estas hermosas fiestas de Hogueras de San Juan.
Damos gracias a todos los que en ella intervienen,
por todo lo que han hecho, por todo lo que tienen,
porque nos entretiene la diversión que dan.
 
En todas las barracas de todas las fogueres,
continua la fiesta en los atardeceres
y todos se divierten felices y contentos,
mientras suene la música y sigan los cohetes,
danzando los mayores, niños y mozalbetes
y se olvidan de todo en aquellos momentos.
 
En la fiesta del pueblo hay cadencia de amores,
la fiesta continua muy llena de fulgores,
alejan la tristeza y avivan la memoria,
mientras brotan suspiros y se encienden miradas,
se dicen más que hablando cuando miran calladas,
almas y corazones rebosando de euforia.
 
La hora de la Cremá, ya lanzan “la palmera”
van a sentir el gozo de ver quemar la Hoguera,
¡Oh noche misteriosa, tan llena de venturas!
Risas, lágrimas, gritos, alegría y temor
al sentir de las llamas muy cerca su calor,
pensamos “purifica la luz en las alturas”.
 
Es día de San Juan, las doce de la noche,
en medio del bullicio, de pólvora un derroche
de quema de la Hoguera todo el material,
sus ninots, sus figuras, se borra el colorido
y nos quedamos tristes cuando se ha consumido,
pero allí mismo sueñan otra nueva ideal.