llibret 1985
Los Pueblos, el Fuego, su Folklore.

"PEPO", ¿CUENTO O REALIDAD?.
Luisa Bernabeu.

 
Se llama Pepo,
por Pepo le conocían,
con todos simpatizaba
y todos le querían.
 
Era un chiquillo formal,
sensato e inteligente,
y, por su gran bondad,
la admiración de la gente.
 
Tenía sólo diez años,
en la clase era el primero,
y para su joven profesor
era como un compañero.
 
Sentía gran afición
al dibujo y la pintura,
y quería, según él,
ser una gran figura.
 
Muy cerca de su casa
había un gran taller,
donde construía personajes
que en la Hoguera iban a arder.
 
Se hizo amigo del pintor
y, cuando de clase salía,
con la merienda en la mano,
al taller se dirigía.
 
Observaba con interés
aprendiendo en gran manera
y en pocos años supo
la construcción de una Hoguera.
 
Terminó sus estudios
cuando 18 años tenía
y quiso en las vacaciones
reunirse con su tía.
 
Los padres quedaron contentos
viendo a su hijo partir,
sabían que le querían
y se iba a divertir.
 
Era un pequeño pueblo
familiar y divertido;
por todos sus amigos
Pepo fue bien recibido.
 
El pueblo se hallaba en fiesta,
él quería colaborar,
y en medio de la plaza
quiso una Hoguera plantar.
 
Reunió a sus compañeros,
y, con maestría sin igual,
entre todos construyeron
una hoguera provisional.
 
El alcalde, orgulloso,
alegre le felicitó,
y el pueblo entusiasmado
homenaje le rindió.
 
Y a partir de aquel año
en el puebla no faltaba
iluminación, tracas, cohetes,
y una Hoguera bien plantada.
 
Han pasado algunos años
y aún recuerda con alegría
aquellas vacaciones
que fue a pasar con su tía.
 
Y aquel pequeño muchacho
que querñia ser pintor
llegó a ser muy famoso
pintando y construyendo
Hogueras de gran valor.