llibret 1984
Flechazos.

LA ELECCION DE LAS BELLEZAS DE DISTRITO.
Francisco Aldeguer.

 
Desde que en el 1.932 se celebró la primera elección de la Bellea del Foc, acto que tuvo lugar en el salón de sesiones del Ayuntamiento, presidiendo el alcalde, que entonces era Lorenzo Carbonell Santacruz, al que concurrieron un grupo de jóvenes alicantinas, todas las Comisiones de distrito, a partir del año siguiente, vienen eligiendo su belleza que luego opta al máximo galardón femenino dentro de las Hogueras de San Juan, en los Festivales que desde entonces han venido teniendo por marco el desaparecido Monumental-Salón Moderno, Teatro Principal, Plaza del Ayuntamiento y Pabellón Municipal de Deportes, aunque hubo unos años que era la primera autoridad municipal quien designaba la Bellea del Foc después de conocerlas a todas en una recepción en las Casas Consistoriales, encargándose los motoristas municipales de entregar los sobres con los nombramientos a la Bellea y Damas de Honor.
 
A nivel de distrito, antiguamente, la representante femenina se elegía en el transcurso de verbenas populares celebradas en plena calle, o también en el transcurso de representaciones teatrales que tenían por marco los cines de las barriadas o del centro, como por ejemplo, el Salón España. Tanto aquéllas como éstas se veían muy concurridas, manteniéndose la animación hasta altas horas, constituyendo el número fuerte, como es evidente, la elección, que por regla general recaía sobre una muchacha vecina del distrito.
 
Posteriormente, a principios de la década de los años sesenta, comenzó a prodigarse la modalidad de las cenas. Previamente, las Comisiones habían designado a su Bellea y Damas, sin acto alguno, y las presentaban a los postres de aquélla, asistiendo autoridades, representación de la Gestora y Foguerers de Honor. Se imponían las correspondientes bandas y se entregaban también los nombramientos a los miembros honoríficos.
 
Este sistema, por llamarlo de algún modo, sigue vigente, si bien algunas Comisiones lo han suprimido de su programa, recurriendo otra vez al tradicional, es decir, a la elección popular, recuperándose de este modo un tanto las raíces de la fiesta. Ya son bastantes las Comisiones que eligen a sus Bellezas en el transcurso de animados bailes, en los que se dan cita todos los vecinos. Un jurado, integrado por personas relacionadas con las fiestas, es el encargado de elegir a las señoritas que ostentarán los galardones de Belleza y Damas de Honor del distrito en cuestión, entre las aspirantes que previamente han expresado su deseo de participar en las Hogueras. También suele darse el caso de que la Comisión ya tiene a las tres chicas, y éstas son presentadas en esos bailes populares.
 
Sin ningún género de dudas, uno de los números más importantes de la fiesta lo constituye la elección de Bellea del Foc. El acto apasiona a “foguerers” y al pueblo entero y es por este motivo el que algunas Comisiones se hayan decidido a recuperar una tradición de antaño, cual es la de organizar esos bailes y verbenas al aire libre o en locales cerrados dentro del mismo distrito para designar o elegir libremente a sus féminas en presencia de los vecinos. Como es natural, ello contribuye a que todo el mundo pueda vivir un acto tan importante dentro de la fiesta, como es el que nos ocupa. Hay que recuperar tradiciones y paulatinamente se está volviendo a los primeros tiempos de las Hogueras de San Juan. No estaría de más que también el adorno de calles volviera por sus fueros, capítulo éste que igualmente llegó a tener una extraordinaria aceptación.