llibret 1983
El circo nuestro de cada día.

CASTILLO DE ALICANTE.
Ana Correa de Lara.

 
Castillo de mi tierra que rutilante
iluminas las noches de mi Alicante,
no hay nada en este mundo que sea más bello
como ver el castillo con sus destellos.
 
Son tus pinadas; marco de tu belleza,
todo tú eres de abrupta naturaleza,
que sobre el mar te alzas majestuoso
con tu bagaje de pinos tan olorosos...
 
Al aire lo embalsamas y lo transformas
todo tú eres, armonía de puras formas;
los pájaros anidan en tus pinares
y alegran el ambiente con sus cantares.
 
Y el sol filtra sus rayos entre los pinos
y da luz a la fronda de tus caminos...
desde ellos, se divisa la ciudad entera
y a las olas, que de plata bañan mi tierra.
 
ĦQué bello es Alicante desde la altura
es algo que en la mente siempre perdura...!
la ermita en su costado y la Cruz alzada
hacen que mi tierra se sienta tan abrigada.
 
Tan extensas y maternales son sus laderas
que en ellas tiene cobijo la ciudad entera;
la armonñia de curvas que a tí te entornan
y tantos vericuetos que a tí te adornan...
 
Hacen que sea único tu paisaje
con tu bello castillo y con tu linaje,
tus matices de verdes, son tan variados...
que al mirarlos se quedan embelesados.
 
Dios te puso en mi tierra: ĦBendito seas!
cuando de noche luces y centelleas
desde el mar... te miro tan elevado
tan cerca de este cielo tan estrellado...
 
Con tu estructura toda majestuosa
y a tus plantas Ħmi tierra que es tan hermosa!
que mi corazón te canta con gran ternura
como cantan las aves en tu espesura.
 
los pajarillos saltan de rama en rama
y te elevan sus trinos en la mañana,
y yo que soy tu hija también te canto
porque al verte tan bello; brota mi llanto...!