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Qué triste estaba la niña, con qué tristeza vivía, nadie sabía el por qué de aquella melancolía. a los médicos acudían, pero también los doctores la causa desconocían. con la mirada lejana, miraban casi sin ver a través de la ventana. |
A pasear por el campo le llevaban día tras día, ¡la niña seguía muy triste. la niña, no se reía...! no le faltaban jamás, pero nadie aliviaba su tristeza por demás. que a la niña le gustaba y al leerla y releerla su rostro se iluminaba? |
Sus padres que la observaban, dar crédito no podían, al ver la carita alegre que ante sus ojos tenían. y la niña que no reía dichosa y feliz exclama: ¡Me curó la poesía! |