llibret 1982
Cuestión de suerte.

HOGUERA 1982.
Título: “CUESTION DE SUERTE”.
Autor:  JAVIER MAYOR LEON.
Explicación: Antulio Sanjuán.



Explicar quiero con maña,
ya que el asunto es bonito,
la foguera del distrito
Calderón-Plaza de España.
 
El motivo es algo fuerte
y no crean que es pamema;
porque al igual que su lema,
es esto, cuestión de suerte.
 
Tiene una estrella el destino
que nos quita o suerte da,
y es ella la que nos va
iluminando el camino.
 
Si unos son iluminados,
a otros falta luz tan bella.
Que unos nacen con estrella,
y los otros estrellados.
 
Al horóscopo tenemos
que misterioso e implacable
en un mundo miserable,
hace que horoscopemos.
 
Y así el venerable anciano
que tras de sus lentes mira
como todo ante sí gira,
mejor suerte espera en vano.
 
Poco tiene por delante,
y lo preciso le falta.
Pide la carta más alta
y el dinero más brillante,
 
mientras que a su lado está
el hombre que vanidoso,
creyéndose poderoso,
dispone lo que se hará.
 
Mostrando su faz contenta
busca del modo mejor,
el oro de más valor,
bajo el sol que más calienta.
 
Y ante la contemplación
del viejo y joven diremos,
pues por sabido tenemos,
que es de suerte la cuestión.
 
Mira el anciano a sus pies
un mundo que dividido
en dos sectores ha sido
sin saber cuál mejor es.
 
Para acabar de una vez
con sus graves decisiones,
toman los serios varones
un tablero de ajedrez.
 
Al jugar, por ambos lados
al comenzar la partida
son, para hacer salida,
los peones, retirados:
 
y al ser puestos a la sombra
para que nadie les vea,
como la cosa más fea,
allí ya nadie los nombra.
 
Se muestran estupefactos
ante tal humillación
rodeados de un montón
de mortales artefactos.
 
Quedan los dos contrincantes
dueños de la situación:
pues despreciando al peón
pueden jugar tan campantes.
 
Esto a los dos les divierte
por lo visto, y se recrean,
y un buen porvenir esperan
pues todo es cuestión de suerte.
 
Veremos que aquél que vive
en un mundo de ilusión,
sueña con su salvación,
y un desengaño recibe.
 
Piensa poder alcanzar
todo el bien que deseaba,
logrando sin que haya traba
el máximo bienestar.
 
Sueña que en una maleta
lleva una inmensa fortuna,
y cuida sin duda alguna
porque ella va bien repleta.
 
Y las ilusiones vagas
de una lluvia de riqueza,
se le van de la cabeza
por no servirle un paraguas.
 
En sus ensueños se centra,
pues la suerte, cosa chusca,
suele huir de quien la busca,
y va solo al que la encuentra.
 
Y el anciano, divertido,
contempla la solución
que da en alguna ocasión
aquel que optimista ha sido,
 
viendo que serio y formal
su ingenuidad no oculta;
y el porvenir le consulta
a una bola de cristal.
 
y quien esto hace, delira,
y con simples, forma cola,
pues se sabe que una bola
siempre ha sido una mentira;
 
y en esta vida se advierte
que nos llega el bien o el mal,
no a gusto de cada cual,
pues todo es cuestión de suerte.