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Ella inocente como el mar, brillante como el mar de las olas en la playa; dulce como una fruta que desmaya en la orilla serena de Alicante. su figura en relieve por la malla, su cuerpo que se sale de la talla y entrega su belleza delirante. |
Ella asomada al sol del mediodía, al blanco delantal de la alborada con su peinado azul adolescente. una crujiente y dulce llamarada que ilumina la llama incandescente. |