llibret 1981
Nos la dan con queso.

CUANDO ORAN Y MADRID PLANTABAN HOGUERAS.
Francisco Aldeguer.

 
Desde su fundación en el año 1928, las Hogueras de San Juan han ido creciendo en popularidad y su fama atravesando fronteras, no solamente las provinciales, sino también las del país, hasta el punto de que en la actualidad son bien conocidos en distintos países, de donde todos los años llegan gentes por el mes de junio para recrearse en la contemplación de los diferentes monumentos y participar de la sana alegría de nuestro pueblo durante los días oficiales dedicados a esta fiesta.
 
La afluencia de visitantes no es reciente sino de antiguo, habiendo participado directamente en la fiesta, como son los casos de Orán y Madrid, ciudades con las que llegó a haber contacto personal pues sus autoridades y relevantes personalidades han sido invitados de honor de Alicante y de las Hogueras de San Juan, plantando incluso hoguera.
 
Sucedió por primera vez en 1933 y la pionera en este sentido fue Orán, que trasladó una embajada que convivió con los alicantinos, figurando en ella una Comisión, que fue la encargada de recaudar los fondos necesarios para construir una hoguera, que con el título de -Tornem a lo de antes-, fue levantada en la Plaza del Mar, presidiéndola don Carlos Ramos Pinza, un alicantino afincado en Orán, en cuya ciudad realizó una gran labor de acercamiento. No fue ésta la única vez que los oraneses compartieron con los alicantinos los festejos sanjuaneros, pues a 1933 le siguieron otros años, y aunque llegó un momento en que Orán dejó de plantar, no es menos cierto que los contactos continuaron y raro era el año que el día 20 de junio no atracaban en nuestro puerto barcos procedentes de allá trasladando a varios centenares de oraneses que permanecían entre nosotros hasta finales del citado mes, siendo agasajados por autoridades y representantes de los distintos distritos constituidos.
 
También Alicante estuvo en Orán, ya que durante algunos años, embajadas de la “terreta”, con nuestras autoridades municipales al frente. Bellezas y un buen número de “foguerers”, atravesaron el charco, llevando regalos para nuestros paisanos residentes allá, así como una muestra del folklore alicantino, pues también viajaron grupos de coros y danzas y la banda municipal y la Iris de Alcoy, viviendo en Orán jornadas inolvidables, que contribuyeron a estrechar todavía más los lazos de amistad ya existentes.
 
Con el paso del tiempo, estos contactos fueron decreciendo, sin que nadie hiciera nada por avivar de nuevo la llama, como también ocurrió con Madrid, que en el año 1934 hizo acto de presencia en nuestras fiestas plantando una hoguera en el solar del Convento de las Capuchinas, cerca de la Rambla. Era presidente de esa Comisión madrileña don Pedro Rico. y el monumento se titulaba “Madrid por Alicante”.
 
Fueron momentos de gran esplendor. Verdad que eran otros tiempos, tal vez un poco más sanos que los actuales, pero entendemos que los hombres que comenzaron a regir los destinos de nuestra fiesta a partir de la década de los cincuenta -fue cuando se debilitaron las relaciones en cuestión-, debieron haberse interesado por la continuidad de tales contactos, pues siempre resulta grato ver cómo comparten con nosotros una fiesta tan mediterránea, como es la del fuego, gentes de otras latitudes, que contribuyen a su divulgación.
 
Orán y Madrid dejaron de plantar hoguera, pero tuvimos representaciones de una y otra ciudad durante varios años de forma oficial, hasta que dejaron de acudir, manteniéndose actualmente contactos con Valencia y con las casas regionales valencianas en Barcelona, Zaragoza y Madrid, que todos los años nos envían un ramillete de bellas señoritas.
 
Las relaciones siempre son muy interesantes pues contribuyen a hermanar a las ciudades y es una lástima que tanto Orán como Madrid no hayan continuado estando presentes en las Hogueras de San Juan con su monumento, su representación femenina y autoridades.
 
Quede aquí, pues, constancia de tales representaciones en unos momentos en que nuestra fiesta todavía no había alcanzado la fama que ahora tiene, y ojalá algún día vuelvan a reanudarse.