llibret 1981
Nos la dan con queso.

HOGUERA 1981.
Título: “NOS LA DAN CON QUESO”.
Autor:  JUAN CAPELLA GUILLEN.
Explicación: Antulio Sanjuán.


El lema de esta foguera
es el “Nos la dan con queso”
que es cosa que hoy se hace mucho
y quien quiso en casa hacerlo,
lo hace también en la calle,
y en la foguera tenemos
varias escenas que tratan
de este asunto siempre feo.
 
Quesos hay de varias clases,
el “roquefort", el “manchego”,
el que se llama “de bola",
y no es bola, porque es cierto
y el “de leche”, que no es
el que dan esos sujetos;
pues el suyo, es de la mala
y produce un peor efecto.
 
Haciendo alusión al lema
de la foguera, veremos
un queso al que están rodeando
unos ratones traviesos,
que esperan clavarle el diente
en oportuno momento.
 
Un prestidigitador
esta encima de un sombrero
vistoso, de los de copa.
 
Y este señor, con sus juegos,
con habilidad y astucia,
se queda con todo aquello
que le pasa por las manos.
 
Y a su lado poder vemos
a uno que pide limosna.
 
El asunto explicaremos.
 
Uno es el intermediario.
 
El que se queda, tan fresco,
con lo que toca, y el otro,
es quien trabajando vemos
en las faenas del campo
de sol a sol con denuedo
sufriendo las consecuencias
del hábil escamoteo.
 
Sobre una pesa de un kilo
tenemos aquí a un tendero,
con los novecientos gramos
que ésta tiene, o poco menos,
y que el peso de la pesa,
pasa al piso del contento.
 
Tiene al cliente maniatado
lo deja sin movimiento
que protestar no permite
por la subida de precios.
 
Un toro, que representa
los problemas que tenemos
veremos que está atacando
ferozmente a don Tancredo,
que soporta la embestida
sin moverse de su puesto.
 
Don Tancredo representa
al siempre sufrido pueblo.
 
Y vemos en otra escena
que en la foguera tenemos,
a un trabajador que estuvo
toda su vida sufriendo
para ganarse un jornal,
y va ahora con dos perros
mendigando una limosna
para así, ir mal comiendo.
 
Son los locos del volante
los que nos toman el pelo
y con queso nos la dan
con los aceleramientos.
 
No se respeta el semáforo,
y el paso de cebra, vemos
que por los saltos que damos
si vamos de un choque huyendo
es el paso del canguro
con bolsa que llega al cuello.
 
El coche-ataúd, sería
tan maravilloso invento,
pues habría menos problemas
en los casos de atropello,
pues el chófer cuidaría
que no le metieran dentro.
 
Es caso, el de los pintores
de tomadura de pelo
ya que imitando a Dalí,
sin conseguir el intento,
nos hacen mamarrachadas
con sus estilos modernos,
y presentando sus cuadros
verdaderos esperpentos,
presumen como si fueran
un Velázquez o un Durero.
 
Están en la camarilla
de los que la dan con queso,
unos, que por sus acciones,
les llaman pelotilleros,
o también tira levitas.
 
Son esos gachós que vemos
en talleres u oficinas
haciendo el remoloneo,
chivatando y dando coba
hasta lograr su deseo,
que es obtener un “enchufe”,
o alcanzar un alto empleo.
 
Esto es lo que en la foguera
Capella Guillén, ha puesto.
 
Seguro que gustará,
pues el, sabe bien hacerlo,
y jamás, en su trabajo
a nadie le dio con queso.