II CERTAMEN LITERARIO.
Autor: José Luis Avalos Arcaya.
COMIENZAN LAS FIESTAS
Comienzan las Fiestas de las Hogueras de San Juan, amenizadas por el son de
alegres pasodobles, estruendosos estampidos de las tracas, acompañadas por el
silbido agudo y fugaz de las cañitas voladoras, que esparcen por el cielo azul su
resonante fulgor de vislumbre multicolor. Es el día de la Plantá de las Hogueras y de
las Barracas en un Distrito Fogueril de la capital alicantina.
Llegan los camiones cargados hasta los topes, que depositan su preciada carga con
el máximo cuidado en los lugares convenidos, ayudados por los comisionados.
colocando con toda precaución los fragmentos de su hoguera, con sus
correspondientes ninots, que abrazan con ternura, como si se tratara de las
verdaderas personas o ideas que representan, para no dañar su delicado cuerpo,
como siempre debiera tratarse a toda obra de artista, sea este el Dios Creador o
cuando el artista es el hombre, que, inspirado por la divina chispa, también sabe
crear con la magia de sus manos majestuosas obras de arte que deleitan el alma y le
acercan a Dios. Ambas obras al nacer condenadas a perecer en su tránsito por la
vida: las primeras, obligadas por su propia naturaleza a devolver su envoltura física a
la Tierra, que se la prestó al nacer; las segundas, destinadas, cuando son creadas, a
ser pasto de las llamas, que es purificarse y renacer, como cada año significan las
Hogueras de San Juan.
Entre los festeros todo es movimiento y trajín; cada uno trabaja con dinámica
eficacia para que su labor en equipo dé el resultado apetecido, sin rebasar la hora
señalada, que compense el esfuerzo común hasta ver completamente instalada su
hoguera. Unos mandan, otros chillan, pero todos laboran en amigable confianza y
sana alegría. Mientras tanto, alternan su incesante ir y venir de un lado para otro
con frecuentes visitas a la repostería “a ferse una cantabrieta fresca” o simplemente
empinando el porrón del tintorro o una “serveseta fresqueta”, sin parar de trabajar,
de reír ni de beber. De este modo transcurre el día, llega la noche y tocan las doce.
La jornada ha terminado y la hoguera ya está montada. En ese momento, y como
premio a los buenos chicos que han hecho posible la plantá, aparecen las bandejas
de la “coca en toñineta” y los platos rebosantes de “bacores acabaes de collir”, que
se reparten profusamente entre todos los presentes, sin que los porrones se
detengan, pasando de mano en mano y de garganta en garganta sus estimulantes
chorros. Las orquestas y los altavoces con
tinúan llenando el aire y los oidos con sus estrepitosos acordes.
El tío Manquet y el tío Jeroni se despiden de sus compañeros de Comisión en
la Hoguera del Distrito y marchan juntos a sus respectivos domicilios, ya que
son vecinos. Van los dos cogidos del brazo, con paso inseguro y titubeante,
después de todo el día de trabajo y de haber realizado frecuentes visitas a la
repostería y a los porrones. Jeroni le dice a su amigo:
- Ché, Manquet, pues yo no me vay a casa; estoy un poco mareado, y si llego
en estas condiciones, seguro que la tía María me espera detrás de la puerta
con el gayato gordo que compramos en la Feria de la Santa Faz, y no quiero
decirte, no más llegar “me arrea un gayataso que me deja baldao pa todas las
fiestas”, y ché, que yo no me las quiero perder, después de bregar todo el año por ellas.
- Ché, Jeroni -responde el amigo, esforzándose con dificultad en mantener la
vertical, apoyándose ambos uno en el otro-, que de verdad tienes razón.
Cualquiera va a casa de la tía Tonica con esta trompa que hemos cogido entre
los dos. Lo que dices me hace recordar que aquel día que tú compraste un
gayato en la Santa Faz, yo me compre otro igual, y yo tampoco tengo ganas
de que la tía Tonica lo coja y me deslome a palo”. Yo tampoco estoy dispuesto
a perderme “les Fogueres de Sant Joan”, y menos este año, que prometen ser
extraordinarias. Así es, ¿qué te parece si nos vamos a la playa a que nos
peguen el aire y la frescor, y al amanecer vemos cómo sale el sol?.
- “Pos vamos p'allá”, como tú digas -responde el otro con voz gangosa-.
Llegar a la playa y se tumban sobre la cálida y blanda arena, a todo lo largo
de sus cuerpos. Pronto sus ronquidos componen desafinada orquesta,
produciendo estentóreos y guturales sonidos que revelan su presencia de
cuerpos vivos arropados por las sombras de la noche y los cálidos vapores que
ellos mismos emiten.
LA HOGUERA DE FRATERNIDAD CóSMICA
De repente, una brillante luz surge por el firmamento, rozando la línea del
horizonte visible, medio borroso por los tonos suaves del amanecer levantino,
al iniciarse el luminoso verano alicantino. La luz por momentos se hace más
intensa y deslumbrante, y desplazándose a velocidad vertiginosa llega hasta la
playa: la luz se detiene, se
atenúa. diluyéndose en el aire, apareciendo en su lugar un objeto cilíndrico y
plateado, que ha quedado quieto sobre la arena, junto a la orilla del mar. En una
fracción de segundo, se abre una porción del extraño objeto, proyectando los
contornos de una figura humana, que desciende de allí, se acerca donde atónitos
le contemplan El Manquet y Jeroni, y sin pronunciar palabra alguna les entrega
una carta y regresa al punto por donde salió. Se apaga el rectángulo de luz,
cerrándose la compuerta, y sin producir ruido se eleva por el espacio emitiendo
una gran proyección de azulada luz, perdiéndose por el horizonte, que ya se ha
hecho más visible. Los asombrados ojos de los amigachos festeros contemplan
incrédulos lo que hay en el mismo lugar en que estuvo parado el desconocido
artefacto volador: es un espléndido y grandioso monumento fogueril que lleva por
título, con gruesas letras: “Hoguera de Fraternidad Cósmica”, y debajo: “Un
Alicantino Cósmico”.
La base de la Hoguera que han dejado los extraños y huraños visitantes es
octogonal y de amplias dimensiones, con otra parte superpuesta a la misma de
forma exagonal concéntrica a ella y de menor diámetro. Hay un cartelito colgando
de un hilo que dice: “Se puede desmontar y trasladar con facilidad a donde
disponga la Comisión Gestora”. Ambas partes están profusamente ilustradas,
llenando los catorce lados que tienen entre las dos, que son vistas de la ciudad de
Alicante de los años treinta, con otras de la actualidad. Toda la Foguera está
rematada en su cúspide por una fiel reproducción de un monumento escultórico
que existió durante muchos años en esta capital.
Las vistas representadas en las ocho caras de la base son las siguientes:
1º. Presenta la amplia fachada del Palacio Municipal del Ayuntamiento, de larga y
artística balconada. Sale por su puerta principal, después de la presentación oficial
a las primeras autoridades locales, el largo cortejo de las bellezas alicantinas, a
cuya cabeza marcha resplandeciente la “Bellesa del Foc”, acompañadas por los
integrantes de la Comisión Gestora, con su Presidente al frente. En la puerta
espera para acompañarles la Banda Municipal de Música.
2º. y 3º. Vistas de la Rambla y de la avenida de la Constitución, respectivamente,
mostrando sendos desfiles de “les Belleses”, con su correspondiente Banda
Musical, precedidos por directiva fogueril y acompañados de sus “cremaors” y “coheters”.
4º. Reproducción de una Hoguera de los años treinta, llevando por título el que
entonces tenía: “Alacant, la Taseta de Plata”, que mostraba la pulcritud que
Alicante presentaba por aquellas fechas. En la parte exagonal, como réplica de la
anterior, hay otra imagen del mismo sector urbanístico, mostrando el lamentable
estado que a veces presenta, a pesar de los esfuerzos que por evitarlo realiza la
autoridad competente, llevando por titulo el conocido tópico “¿Quién te ha visto y
quién te ve?”. Junto con otro letrero que dice: “Los inmigrantes de otras
provincias afincados en esta capital han aportado su trabajo y eficaz colaboración,
contribuyendo a su engrandecimiento”. ¿Entonces de dónde procede esa incuria y
dejadez que de vez en cuando observamos en la ciudad y los barrios de la
periferia, totalmente desconocida hasta hace unos años?.
5º. Se celebra una corrida de toros, en uno de los días grandes de la fiesta de
Hogueras. Por la calle Calderón de la Barca y otras adyacentes, inmensa cantidad
de gente afluye jubilosa a la Plaza de España, aglomerándose a las puertas de la
Plaza de Toros. Por delante del Panteón de Quijano desfilan airosos y alegres los
carruajes descubiertos, tirados por majestuosos y encampanillados caballos,
ocupados por los toreros, protagonistas de la fiesta, seguidos por otros ocupados
por las Bellezas y otras lindas señoritas, ataviadas con el clásico mantón de Manila.
6º. y 7º. Sendas perspectivas de los castillos, que son la vistosa atalaya de la
ciudad y sus pulmones principales, el Castillo de Benacantil y el Castillo de San
Fernando. En la cumbre del Benacantil se enciende la fastuosa Palmera del Fuego
al iniciarse la Cremá.
y 8º. Presenta una espléndida panorámica de la Explanada de España, que abarca
desde el Paseo de Canalejas, comprendido el Teatro de Verano, hace tiempo
desaparecido, hasta los muchos balnearios que por entonces jalonaban toda la
Playa del Postiguet. Los últimos balnearios en desaparecer fueron “La Alambra” y
“La Alianza”; este último había tenido un espléndido restaurante adentrado sobre
el mar. En cuatro lados del exágono superpuesto nos muestra otras tantas
imágenes tal como las vemos en la actualidad:
Componen su pavimento ideal
miles de hileras bien ordenadas,
trazando simetría sin igual
ondas de mar con mármol dibujadas,
con el festón precioso y singular
de floridos jardines muy bordada.
Encima figura una fiel reproducción del monumento que había al principio de este
paseo, erigido en memoria de los Mártires de la Libertad, que fueron fusilados en
el mismo lugar donde se encontraba enclavado; por ello la Explanada se llamó
durante mucho tiempo Paseo de los Mártires. Luego el monumento fue deshecho,
sus piedras se perdieron... El concepto de Libertad para el Hombre ofende a
muchos, de uno u otro signo. La violencia anda desatada por todo el orbe. ¿Acaso
despertaron de su letargo de más de mil quinientos años las huestes de Atila, en
nueva galopada por el siglo XX?.
LA CARTA CóSMICA
El contenido de la carta entregada en manos del Manquet y de Jeroni está dirigido al señor Presidente de las
Hogueras de San Juan, Alicante. Y es el siguiente: “Fraternal amigo Presidente de Comisión Gestora: Soy un
antiguo Presidente de las Hogueras de Alicante que abandoné su envoltura terrestre en donde viví. Después
adquirí nueva existencia en un planeta paralelo al mundo Tierra, situado en una lejana Galaxia. Vivo en una
ciudad que también se llama Alicante, que, según tengo entendido, fue fundada hace unos siglos por un
alicantino de vuestra Tierra, que también reencarnó en este su mundo paralelo. Aquí la atmósfera, los mares
y los continentes son muy semejantes a los de la Tierra, por tener como ella el mismo origen cósmico e idénticas
etapas geológicas: por tanto, muy parecidos ciclos biológicos y biogenésicos. Este Alicante en que vivo con mi
familia y mis amigos me hace recordar siempre al Alicante de mi existencia anterior: por ese motivo he fomentado
en esta ciudad la afición por la Fiesta de Hogueras, que también se dedica en honor a un Santo Patrón tan popular
y arraigado como el vuestro, y este año hemos tenido el acuerdo de construir una Hoguera para vosotros en prueba
de fraternidad cósmica y universal. Por ello, en esta playa os la dejo y nos vamos presto para no dar lugar a pánicos
absurdos y motivar polémicas incongruentes e interminables que a nada concreto os conducen. La Fraternidad
Cósmica se siente a escala universal y a escala humana: tan cósmico eres si ocupas un lugar en tu planeta como
en otro punto del Universo. pues si tienes un sitio en la Tierra también lo ocupas en el Cosmos al mismo tiempo.
La existencia en mi nuevo mundo tiene mucha semejanza con la del vuestro, aunque se difiere mucho en el trato
entre sus semejantes: todos sin distinción comparten la misma ética en sus relaciones con los demás. Como seres
humanoides que somos, estamos sometidos a las mismas leyes naturales y físicas que los humanos terrestres:
pero perdona que os diga: En aquel planeta, los humanos son más humanos que los humanos de la Tierra. Un punto
allí muy importante y esencial, que elimina muchos conflictos, es tener conseguida totalmente la regulación del ciclo
femenino de ovulación, por lo que el control de la natalidad sigue un cauce natural. Abrazos fraternos de vuestro
Hermano Cósmico”.
EL DESPERTAR
El Manquet y Jeroni se despiertan cuando el sol les da de plano, se adentran unos pasos en la orilla del mar y se
refrescan con sus espumosas aguas. Junto a donde estuvieron tumbados más de cuatro horas aparecen dos grandes
manchas, de variopinto color, cuyos líquidos se han filtrado en la esponjosa arena, quedando sobre ella sospechosos
y menuditos fragmentos blancos, encarnados de color tomate, verde color pimiento, otros oscuros de color “bacora”,
todo mal digerido y mezclado con otros ingredientes. Los dos festeros se miran perplejos uno al otro, con la boca
abierta, sin recordar si lo sucedido ha sido sueño o realidad, o realidad y sueño.