llibret 1980
El Fuego.
LA PEIXQUERA (Coses d'Alacant).
Pepe Pamblanco.
No descubrimos nada si decimos que en Alicante tenemos una de las mejores
aficiones a la “peixquera”, tanto de caña como desde embarcación, pero tampoco
deja de ser verdad esa afición a exagerar, tal y como sucede con el “casaor”, que
los hace emparentar como quién es “més mentirós”.
Que no se enfade ningún posible lector y por tanto aficionado, pues un servidor
también ha soltado alguna que otra trola, si no equiparable a las del famoso
Pericuelo, de menor tamaño que algunos sargos o “doraetes”. Estamos en la
creencia, por tanto, de que la mayoría de los alicantinos hemos estado pescando
aunque sea sólo una vez. Lo malo de estas experiencias es que si te sale bien la
primera, es un auténtico veneno que ya es difícil dejar, a no ser como en los
tiempos actuales, en que desde la costa y a veces en “barquet”, haces una “porra
com el castell”.
Aquellos tiempos en que desde cualquier lugar del puerto se hacía un verdadero
“ranchet” con la caña valenciana, y donde la inexperiencia no contaba, ya que
abundaban en cantidad “esparrallóns. vidriaetes, doblaes o mabres”, y era
corriente ver a cualquier chiquillo haciéndole la puñeta al tranquilo “peixcaor de
fluxa”, aparte de molestarle, hacerle disgustarse al no parar de sacar piezas.
Estos veteranos pescadores de la caña o floja, hacen con su paciencia y
preparativos una especie de ritual con su afición, que la mayoría de la gente
-incluidas sus propias mujeres o novias- no entiende. La pena de todo esto es
que se termina por la dichosa contaminación, pues últimamente, entre la
negativa de la Dirección del Puerto a permitir a estos sanos aficionados pescar en
los muelles y la gran cantidad de porquería que desemboca hasta en las playas y
bahía, se hace cada vez más difícil encontrar a algún pescador que te cuente
-aunque sea mentira aquellas doradas o “llobarros” que tanto hacían disfrutar a
los simples mirones como a los propios pescadores, cuando de una pieza
importante se trataba, con aquella maestría de “treballala i cansar a la pesa guapa”.