llibret 1980
El Fuego.

HOGUERA 1980.
Título: “EL FUEGO”.
Autor Hoguera:  JUAN CAPELLA GUILLEN.
Explicación: Antulio Sanjuán.



 
Esta explicación, me temo
que me hará meter la pata,
ya que de fuego se trata,
y yo, con fuego me quemo.
 
Y antes de meter el remo
aquí dejando la huella,
cosa que a mí me hace mella
por no ser cosa sencilla,
antes de verme en capilla,
he de apelar a Capella.
 
El me mostrará el boceto,
al que yo daré un repaso,
y del tal, haciendo caso,
con interés por completo,
con el máximo respeto,
y buscándome la maña,
ya que a menda nadie engaña,
encontraré la manera
de describir la foguera
Calderón-Plaza de España.
 
La foguera mostrará
Una antorcha allí en su altura,
con fuego, que es de pintura
hasta el día de la cremá.
 
Dicha noche se verá el
fuego ya verdadero,
no dejando ni un madero,
ni lo que haya, desde luego,
y para apagar el fuego
a de ser poco, un bombero.
 
Fuego purificador
de las faltas y pecados.
Dos demonios colocados
vuelan a su alrededor;
y dos hembras, con horror,
seguramente con mancha,
ven que el diablo las engancha.
Patalean ellas y gritan,
pero con eso no evitan
que las pongan a la plancha.
 
Los habitantes primeros
de la tierra, casualmente,
frotando tan solamente
con fuerza un par de maderos,
estuvieron muy certeros
inventando el fuego ardiente.
 
Ya que el hombre más valiente
cuando con otro reñía,
el palo al fuego ponía,
y le daba de caliente.
 
Una bonita historieta
veremos al otro lado,
con Romeo, enamorado,
que va en busca de Julieta.
El balcón de ella, es la meta
donde apagará el ardor
de un fuego germinador
que en su pecho es un gran paso;
y el extintor, es un beso,
magna prueba de su amor.
 
Esta escena es peliaguda.
Un indio tiene amarrada
a una blanca, que asustada,
ante su presencia, suda.
El que en su defensa acuda
alguien, la mujer espera;
y si esto así no fuera,
al tirarla a una barranca,
él, se quedará sin blanca,
y ella sin la cabellera.
 
Esto se pone mejor
como se podrá apreciar.
Es el fuego en el hogar,
que es un fuego bienhechor.
 
El que da, con su calor
satisfacción y sosiego
que propaga el niño ciego
alegrando el corazón,
y que en ninguna ocasión
hay que apagar este fuego.
 
Con el fuego del cañón
ante el enemigo mismo,
lección de patriotismo,
dio Agustina de Aragón.
Su encendido corazón
una prueba dio notoria
de que se llenó de gloria
la tan valerosa dama,
dando muestras de su fama
las páginas de la Historia.
 
Un fuego que está el primero;
que ante los demás culmina.
es el que está en la cocina,
y que aviva el cocinero.
También está el del hornero
que hace el pan que nos conforta;
y cuando alguien mal se porta
o le produce un bochorno,
enseguida se va al horno
y al punto le da una torta.
 
Y va la escena final.
Pensarla, da calentura.
Una celda hay de tortura
en un castillo feudal.
De una estampa medieval
se ve el foso del castillo,
al verdugo, y un hornillo
que el sayón, un tío feo,
emplea para que el reo
tuesten como un panecillo.
 
Y fin de la explicación
de la hoguera de Capella,
que si no ha gustado ella,
al no dar la aprobación,
me ocultaré en un rincón,
para así, no tragar quina.
El que lo hace mal, termina
igual que yo, desde luego.
Aunque a mí, esto del fuego,
ˇya me olía a chamusquina!