llibret 1980
El Fuego.

ALEGORIA DEL FUEGO.
Manuel Molina.

 
Subiendo va la llama bajo el aire
de su ola dorada,
de su onda caliente que se evade
por las altas terrazas de la noche.
 
Subiendo va, calando, descubriendo
una mirada mar,
un mar de espumas
de caracolas claras y sonoras
en la carpa de un ciclo oscurecido.
Un fuego como un sol, breve y rebelde,
suelto, ligero, delicado y fino,
un fuego de perfil,
casi pintado,
como un color de sangre alborotada.
 
El fuego es la señal,
un rito antiguo,
una imagen anterior a la palabra,
ceremonial de siembras y cosechas,
danza festiva del amor que llama
cuando la primavera se culmina.