|
|
Subiendo va la llama bajo el aire de su ola dorada, de su onda caliente que se evade por las altas terrazas de la noche. una mirada mar, un mar de espumas de caracolas claras y sonoras en la carpa de un ciclo oscurecido. |
Un fuego como un sol, breve y rebelde, suelto, ligero, delicado y fino, un fuego de perfil, casi pintado, como un color de sangre alborotada. un rito antiguo, una imagen anterior a la palabra, ceremonial de siembras y cosechas, danza festiva del amor que llama cuando la primavera se culmina. |