llibret 1979
Cincuentenario de la Hoguera.

I CERTAMEN LITERARIO.
PRIMER Premio: MEDIO SIGLO DE HOGUERAS EN CALDERON DE LA BARCA.
Autor: Francisco Aldeguer Jover.

 
La verdad es que cincuenta años son muchos años, pero ocurre que hay veces que una carga de tal magnitud no pesa tanto, sobre todo si se ha llevado con sana alegría, como es en el caso de unas fiestas tan nuestras como son las Hogueras de San Juan, que si bien en Alicante nacieron en 1928, gracias a la iniciativa de un andaluz afincado en Alicante -José María Py y Ramírez de Cartagena-, al distrito de Calderón de la Barca no llegaron hasta el año siguiente, de la mano de Miguel Sancho Aparisi, que presidía la Comisión que contrató con el notable artista Miguel Carrillo la construcción de la primera hoguera que se plantaría en este distrito en la noche del 22 de junio -en los primeros años de la fiesta aún no se plantaba en la noche de San Luis-, titulada “Memorias de un devorador de arroces”, por lo que los festejos sanjuaneros irrumpieron en Calderón de la Barca -que desde hace algunos años se denomina Calderón de la Barca-Plaza de España- precisamente en el año en que se estrenaba el pasodoble “Les Fogueres de San Chuan”, letra que escribiera un vecino del distrito, José Ferrándiz Torremocha, que tuvo su domicilio en la misma calle de Calderón de la Barca, en la acera de los pares, en la misma finca donde está ubicada una ferretería, esquina a la calle de Manuel Antón, y que ostentó la presidencia del propio distrito en 1935, después de haber ocupado la de la Gestora el año anterior, hombre que tanto contribuyó al engrandecimiento de la “festa més hermosa”.
 
La Comisión que desde hace varios años preside Alfonso Garrigós Ramos ha convocado un concurso literario relacionado con su historia al cumplirse su Cincuentenario, su medio siglo de vida con las Hogueras, pero uno que sigue la fiesta de cerca y que conoce lo bueno y lo malo de la misma, porque de todo hay en la viña del Señor, se ve atado de pies y manos al no poder citar cronológicamente las principales incidencias de cada ejercicio, desde 1929, por haberse publicado el año pasado en el “Llibret” de la Comisión, tales como presidentes, títulos de la Hoguera, premios alcanzados, nombres de las Bellezas, etcétera, ya que ello no tendría ningún mérito porque se trata de datos recopilados recientemente y por la propia Comisión.
 
Sin embargo, algo hay que escribir para concurrir a esta convocatoria de los “foguerers” calderonianos, entusiastas como los que más, que preparan algunos actos extraordinarios para conmemorar esta efemérides de las Bodas de Oro con las Hogueras, si bien conviene aclarar que este distrito, a lo largo de su vida, ha dejado de plantar en seis ocasiones, en los años 1945, 1951, 1957, 1958, 1959 y 1960, siendo a partir del ejercicio de 1961, bajo la presidencia del doctor José Pérez Martorell, cuando se alinea de nuevo al lado de la fiesta, para continuar de manera ininterrumpida hasta nuestros días, cosechando triunfos, pues urge decir que Calderón de la Barca-Plaza de España es uno de los distritos que más galardones han obtenido a lo largo de su vida, editando “Llibret” ya en la primera hora de su presencia en los festejos fogueriles, es decir, en 1929, cuando algunas Comisiones no lo publicaron hasta varios ejercicios más tarde de estar en marcha.
 
El primer premio lo consigue en el año 1934, donado por Turismo. En esta ocasión era presidente Vicente Arnáu, construyendo la hoguera Francisco Muñoz, con el título “Alicante, eterna primavera”, y contratando la banda de música de Callosa de Ensarriá, pueblo natal de Rodolfo Llopis, “Foguerer de Honor” de este distrito, que ya lo fue en 1933, año en que se contrató la banda de música de Villafranqueza, y en el que por vez primera Calderón de la Barca tuvo un cargo honorífico. Llegan posteriormente otros premios, como, por ejemplo, en 1940, donado por el Real Club de Regatas consistente en un objeto de arte -Dios sabe por dónde parará-, hasta llegar a la década de los años sesenta, en los que el distrito conoce su mayor esplendor en el capítulo femenino, pues durante tres años consecutivos consigue alzarse con el preciado título de Bellea del Foc, gracias al palmito de las señoritas María del Rosario Alvarez Tardón, Mari Carmen Martínez Baños y Pepita Mira Navarro, Bellezas del distrito en los años 1965, 66 Y 67, respectivamente, lo que le valió a la Comisión el Emblema de Oro Colectivo, aunque aún hubo una Bellea del Foc más en este distrito, la señorita Inmaculada Beltrán García, en el ejercicio 1974, lo que no deja de constituir un notable palmarés, teniendo en cuenta, por otra parte, que en los años 1933, 35, 63, 64, 71 Y 77 su representación femenina fue designada Dama de Honor de la Bellea del Foc, y es que ha habido -y lo sigue habiendo- mucho acierto a la hora de elegir a las chicas.
 
En lo que respecta a sus cargos directivos, ocupados siempre por alicantinos y amantes de la fiesta, hay que reseñar que dos de sus presidentes lo fueron también de la Gestora: el ya mentado José Ferrándiz Torremocha, en 1934, y Francisco Zaragoza Onofre, en 1950, mientras que su actual presidente, Alfonso Garrigós Ramos, hasta el pasado ejercicio y durante bastantes años, ha ostentado las vicepresidencias primera y segunda, además de tesorero, no olvidándonos de Vicente Mas Iborra, que ha sido secretario del máximo organismo fogueril, ni tampoco de Jaime Ayala Zaragoza, que también fue tesorero y contador de la Gestora.
 
Cierto que Calderón de la Barca no surgió en 1928, cuando la fundación de la fiesta, aunque esto no tiene ninguna importancia, por cuanto, incorporado a la misma un ejercicio más tarde y aun habiendo descansado en seis ediciones, todavía ha tenido tiempo más que suficiente para cosechar numerosos triunfos en la más variada parcela de las Hogueras de San Juan, pues a los ya reseñados hay que añadir el de iluminación, capítulo éste al que, desde que se implantara, la Comisión ha venido dedicándole igualmente especial atención.
 
Hemos citado algunos nombres de los hombres que ostentaron la presidencia del distrito, pero no queremos omitir los de los restantes: Eleuterio Alemañ, José Guijarro Lledó, Florencio López Hurtado, José Sellés Chaques, Manuel Marín Latorre y Francisco García Jacobo, que, junto con los mencionados a lo largo de este trabajo, constituyen la nómina presidencial, y a los que no estaría de más recordar en un acto que se pueda organizar dentro de ese amplio programa que la Comisión actual está obligada a redactar: la Comisión del Cincuentenario o Bodas de Oro, distrito que por su envidiable historial quedará para siempre inscrito en letras de molde en esta fiesta tan alicantina. Cierto que algunos de estos hombres que fueron presidentes verán desde el más allá este cumpleaños feliz del distrito al que pertenecieron y por el que trabajaron, pero habrá familiares que podrán estar presentes en ese homenaje que no debe faltar en esta efemérides, pues no solamente hay que acordarse de las personas actuales, sino también de las que se fueron para siempre y dejaron en el distrito una huella imborrable, y que con su gestión tanto contribuyeron también a construir esa historia que hoy posee Calderón de la Barca-Plaza de España y que nosotros hemos querido recordar en nuestro modesto trabajo.