I CERTAMEN LITERARIO.
Autor: Francisco Aldeguer Jover.
La verdad es que cincuenta años son muchos años, pero ocurre que hay veces que una carga de tal
magnitud no pesa tanto, sobre todo si se ha llevado con sana alegría, como es en el caso de unas
fiestas tan nuestras como son las Hogueras de San Juan, que si bien en Alicante nacieron en 1928,
gracias a la iniciativa de un andaluz afincado en Alicante -José María Py y Ramírez de Cartagena-,
al distrito de Calderón de la Barca no llegaron hasta el año siguiente, de la mano de Miguel Sancho
Aparisi, que presidía la Comisión que contrató con el notable artista Miguel Carrillo la construcción
de la primera hoguera que se plantaría en este distrito en la noche del 22 de junio -en los primeros
años de la fiesta aún no se plantaba en la noche de San Luis-, titulada “Memorias de un devorador
de arroces”, por lo que los festejos sanjuaneros irrumpieron en Calderón de la Barca -que desde
hace algunos años se denomina Calderón de la Barca-Plaza de España- precisamente en el año en
que se estrenaba el pasodoble “Les Fogueres de San Chuan”, letra que escribiera un vecino del
distrito, José Ferrándiz Torremocha, que tuvo su domicilio en la misma calle de Calderón de la
Barca, en la acera de los pares, en la misma finca donde está ubicada una ferretería, esquina a
la calle de Manuel Antón, y que ostentó la presidencia del propio distrito en 1935, después de
haber ocupado la de la Gestora el año anterior, hombre que tanto contribuyó al engrandecimiento
de la “festa més hermosa”.
La Comisión que desde hace varios años preside Alfonso Garrigós Ramos ha convocado un concurso
literario relacionado con su historia al cumplirse su Cincuentenario, su medio siglo de vida con las
Hogueras, pero uno que sigue la fiesta de cerca y que conoce lo bueno y lo malo de la misma, porque
de todo hay en la viña del Señor, se ve atado de pies y manos al no poder citar cronológicamente las
principales incidencias de cada ejercicio, desde 1929, por haberse publicado el año pasado en el
“Llibret” de la Comisión, tales como presidentes, títulos de la Hoguera, premios alcanzados, nombres
de las Bellezas, etcétera, ya que ello no tendría ningún mérito porque se trata de datos recopilados
recientemente y por la propia Comisión.
Sin embargo, algo hay que escribir para concurrir a esta convocatoria de los “foguerers” calderonianos,
entusiastas como los que más, que preparan algunos actos extraordinarios para conmemorar esta
efemérides de las Bodas de Oro con las Hogueras, si bien conviene aclarar que este distrito, a lo largo
de su vida, ha dejado de plantar en seis ocasiones, en los años 1945, 1951, 1957, 1958, 1959 y 1960,
siendo a partir del ejercicio de 1961, bajo la presidencia del doctor José Pérez Martorell, cuando se
alinea de nuevo al lado de la fiesta, para continuar de manera ininterrumpida hasta nuestros días,
cosechando triunfos, pues urge decir que Calderón de la Barca-Plaza de España es uno de los distritos
que más galardones han obtenido a lo largo de su vida, editando “Llibret” ya en la primera hora de su
presencia en los festejos fogueriles, es decir, en 1929, cuando algunas Comisiones no lo publicaron
hasta varios ejercicios más tarde de estar en marcha.
El primer premio lo consigue en el año 1934, donado por Turismo. En esta ocasión era presidente
Vicente Arnáu, construyendo la hoguera Francisco Muñoz, con el título “Alicante, eterna primavera”, y
contratando la banda de música de Callosa de Ensarriá, pueblo natal de Rodolfo Llopis, “Foguerer de
Honor” de este distrito, que ya lo fue en 1933, año en que se contrató la banda de música de
Villafranqueza, y en el que por vez primera Calderón de la Barca tuvo un cargo honorífico. Llegan
posteriormente otros premios, como, por ejemplo, en 1940, donado por el Real Club de Regatas
consistente en un objeto de arte -Dios sabe por dónde parará-, hasta llegar a la década de los años
sesenta, en los que el distrito conoce su mayor esplendor en el capítulo femenino, pues durante tres
años consecutivos consigue alzarse con el preciado título de Bellea del Foc, gracias al palmito de las
señoritas María del Rosario Alvarez Tardón, Mari Carmen Martínez Baños y Pepita Mira Navarro, Bellezas
del distrito en los años 1965, 66 Y 67, respectivamente, lo que le valió a la Comisión el Emblema de
Oro Colectivo, aunque aún hubo una Bellea del Foc más en este distrito, la señorita Inmaculada Beltrán
García, en el ejercicio 1974, lo que no deja de constituir un notable palmarés, teniendo en cuenta, por
otra parte, que en los años 1933, 35, 63, 64, 71 Y 77 su representación femenina fue designada Dama
de Honor de la Bellea del Foc, y es que ha habido -y lo sigue habiendo- mucho acierto a la hora de elegir
a las chicas.
En lo que respecta a sus cargos directivos, ocupados siempre por alicantinos y amantes de la fiesta, hay
que reseñar que dos de sus presidentes lo fueron también de la Gestora: el ya mentado José Ferrándiz
Torremocha, en 1934, y Francisco Zaragoza Onofre, en 1950, mientras que su actual presidente, Alfonso
Garrigós Ramos, hasta el pasado ejercicio y durante bastantes años, ha ostentado las vicepresidencias
primera y segunda, además de tesorero, no olvidándonos de Vicente Mas Iborra, que ha sido secretario
del máximo organismo fogueril, ni tampoco de Jaime Ayala Zaragoza, que también fue tesorero y contador
de la Gestora.
Cierto que Calderón de la Barca no surgió en 1928, cuando la fundación de la fiesta, aunque esto no tiene
ninguna importancia, por cuanto, incorporado a la misma un ejercicio más tarde y aun habiendo descansado
en seis ediciones, todavía ha tenido tiempo más que suficiente para cosechar numerosos triunfos en la más
variada parcela de las Hogueras de San Juan, pues a los ya reseñados hay que añadir el de iluminación,
capítulo éste al que, desde que se implantara, la Comisión ha venido dedicándole igualmente especial atención.
Hemos citado algunos nombres de los hombres que ostentaron la presidencia del distrito, pero no queremos
omitir los de los restantes: Eleuterio Alemañ, José Guijarro Lledó, Florencio López Hurtado, José Sellés
Chaques, Manuel Marín Latorre y Francisco García Jacobo, que, junto con los mencionados a lo largo de este
trabajo, constituyen la nómina presidencial, y a los que no estaría de más recordar en un acto que se pueda
organizar dentro de ese amplio programa que la Comisión actual está obligada a redactar: la Comisión del
Cincuentenario o Bodas de Oro, distrito que por su envidiable historial quedará para siempre inscrito en letras
de molde en esta fiesta tan alicantina. Cierto que algunos de estos hombres que fueron presidentes verán
desde el más allá este cumpleaños feliz del distrito al que pertenecieron y por el que trabajaron, pero habrá
familiares que podrán estar presentes en ese homenaje que no debe faltar en esta efemérides, pues no
solamente hay que acordarse de las personas actuales, sino también de las que se fueron para siempre y
dejaron en el distrito una huella imborrable, y que con su gestión tanto contribuyeron también a construir
esa historia que hoy posee Calderón de la Barca-Plaza de España y que nosotros hemos querido recordar en
nuestro modesto trabajo.