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que aquí simboliza a España por (la riqueza que entraña, se presenta jaranero un regordete bufón, el cual está pregonando las cosas que van pasando en nuestra amada nación, rascándose la cabeza. ¿Se saca a tanta riqueza el debido rendimiento? y esta pregunta, anonada a todo aquél que la escucha; y aunque es de importancia mucha, no logra ser contestada. que al tal joyero sostienen, y las cuatro caras tienen de males que padecemos. Procede de ellas el daño que al mundo se hace hoy día Egoísmo, hipocresía, la falsedad y el engaño. |
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Que siempre podemos ver que en muchos seres están, y que por el mundo van disfrutando a su placer. En pierna descomunal de una mujer estupenda entablan una contienda por llegar a su final. pues todos quieren llegar hasta poder alcanzar lo que aquí es "liga política". La formidable batalla que van ellos entablando, sólo es porque van buscando lo que en el final se halla. trepando con interés que el deseo de todos es, el poder seguir chupando. Vemos que en un lateral de la foguera se ha puesto para lanzarse, dispuesto, un gran cohete espacial. |
Es este el que con estruendo con algunas truculencias hoy el que las subsistencias hacia lo alto va subiendo. La mujer se desespera, por las subidas sin tasas; y la que es ama de casa mira a la más alta esfera. para pedir afligida, que termine la subida desenfrenada de precios. Como todo es casi igual, o al menos es parecido, traer aquí se ha querido algo que es trascendental. que este distrito plantó y que este año logró, que los cincuenta cumpliera. Se titula "Memorias de un devorador de arroces" y por si la desconoces aquí contaré su historia. |
Y fue que a D. Wenceslao
Fernández Flores trajeron, y comer arroz le hicieron allí donde fue "invitado". Tanto gustó lo que viera el escritor, que al instante así exclamó, es Alicante "Casa de la Primavera". en la foguera citada. No puede ser comparada con las que se hacen hoy día, y el espectador sutil comparación así hiciera. Hoy seria aquella Hoguera una foguera infantil. sus piezas ejecutando, le dan los que están bailando, el aplauso general. Los escuchantes se alocan, y chicas y mocetones haciendo mil contorsiones bailan al son que les tocan. |