llibret 1979
Cincuentenario de la Hoguera.

TESTIMONIO
Anónimo.

 
Junto a estos recuerdos de la infancia de mi madre tan queridos, uno los míos. También debía tener yo sobre unos cinco años, una mañana fui siguiendo a mi abuelito "El sastre de la calle Calderón" -corría el año 1952-53- iba en comisión con su sombrero y su puro, había música, cohetes, luz y color.
 
Y yo me pregunto, por qué se recuerdan cosas después de los años, simplemente creo que porque nos llegaron al corazón, viven dentro de nosotros, momentos de alegría, de ilusión, hoy al rememorarlos, sin darme cuenta mis ojos se humedecen de emoción y sin proponérmelo, veo que estoy sonriendo. Qué feliz fui, un día del año 1952, siguiendo a mi abuelo y la Comisión de la Calle Calderón...
 
Que sirvan estas cortas líneas, para testimoniar desde lo más profundo de mi corazón las gracias a estas Hogueras que llenan de felicidad, alegría y regocijo, unos días de nuestra vida.
 
Ya poco me queda a mí que decir, sino gritar a los cuatro vientos que brille esta fiesta con esplendor y alegría.
 
¡Vivan les Fogueres de San Chuan!
 
P.D.- Si no os ha gustado lo que he escrito, disculparme, no soy escritora y si os ha gustado regular, GRACIAS.