llibret 1978
Cincuentenario de las Hogueras de San Juan.

ANTE UNA ENCRUCIJADA.
Emilio Chipont Martínez-Mongino.

 
No cabe la menor duda que ante este primer cincuentenario de nuestras Hogueras, que celebramos ahora, es preciso meditar y recopilar. Si el fuego purificador quema el "ninot" para de sus cenizas, como el Ave Fénix, resurgir otro año festero, hay cosas que no pueden ni deben quemarse, ni tampoco encomendarlas al olvido. Queremos referimos a muchos sueños del foguerer, que en estos cincuenta años que ahora llegan, no se han cumplido, ni han cundido en cosas tangibles. Citemos en primer lugar el Museo del Ninot, del que siempre se habla y sin embargo continúa en proyecto. Un día se quiso ubicar en un lugar inapropiado del todo: los Pozos de Garrigós, de la Plaza del Puente. La humedad, la lejanía del centro, etc., hubieran sido sus peores enemigos. Pero ¿con qué ninots se cuenta al cabo de medio siglo de fiesta?. ¿A qué oscuro almacén o desván fueron a parar, que todo el mundo lo ignora?. Creemos que, lo principal para abordar una empresa ha de ser la seriedad. Y en este caso no la ha habido.
 
Otro problema latente es el relativo a la Casa del Foguerer. Pero ¿es que los festeros no van, al cabo de medio siglo a poseer su hogar, el de sus reuniones, el
de su vida social, el que les lleve a pasar muchas veces un rato agradable?. Pues nada, han seguido por fas o por nefas, manteniendo a viento y marea, el pequeño local de la calle Pascual Pérez, inadecuado totalmente para el desarrollo del fin a que fué encomendado. ¿Y el concurso anual de llibrets, que perdió poco a poco su fuerza, hasta dejar de hablarse de él?.
 
Otro asunto que interesa, porque la base económica de las Hogueras es lo primero, es intentar que los boletos que se venden en bares y cafeterías de toda la población y en muchas localidades de España, se establezca como un beneficio de las Hogueras. Hay que dar los pasos pertinentes y necesarios para que la autoridad competente dé un sí favorable a las fiestas netamente del pueblo. Esto, que lo piense la Gestora.
 
Por otra parte podría también existir un sello "pro-Hogueras" todo el año, que con carácter voluntario se utilizaría por todos aquellos alicantinos que expidieran cartas, y que sin duda sería un capítulo de ingresos de postín. Todo es cuestión de madurar las cosas. Todo es cuestión de decidirse.