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Cuando yo vine al mundo me encontré... como los demás, un ser pequeño, indefenso, el cariño de mis padres y con un modesto hogar. un corazón dentro de mí, que sentía su tictac que me hacía reír y llorar y que con él iba a vivir. toda llena de ilusión y me propuse mimar y cuidar con gran esmero a mi feliz corazón. junto a mis seres queridos satisfecha y orgullosa de sentir tu palpitar y tratarte con cariño. en mis tiempos de juventud con tu continuo palpitar siempre velando mi sueño con amorosa solicitud. |
Somos como dos amigos en recíproca comprensión tú sin mí no eres nada y mi vida sólo depende de ti, mi buen corazón. y fiel a lo que prometí en mis penas y alegrías en la duda y el trabajo tu consejo yo seguí. a veces de color oscuro otras de un rosa brillante pero siempre fui adelante con tu cariño profundo. me has enseñado a querer a todo el que me rodea has sido mi buen maestro con tu magnífico proceder. tú eres joven y lo serás pues el corazón no envejece por eso cariñosamente yo te quiero aconsejar. |
A pesar de tu juventud sé que estás algo cansado pero has de seguir fiel a mí que no soy nada sin tí para seguir caminando. camina firme y seguro desecha vagos temores canta como el ruiseñor y respira el aire puro. que no te acongoje el llanto olvida los sinsabores que a veces nos da la vida con sus dudas y quebrantos. liba el néctar a la mejor flor así seguirás latiendo y yo escuchando el tic tac de mi joven corazón. |