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Niña, querida niña, sé que has sido y eres buena, pero escucha este consejo que quiere darte tu abuela. consejo necesitamos pues siempre llega un día que nos sirve de provecho si atentos los escuchamos. somos seres indefensos los padres con su bondad nos ofrecen sus cuidados sus mimos y sus desvelos. con un cariño profundo nos inculcan el amor, la obediencia y el respeto a lo existente en el mundo. adorando nuestro Dios siempre alegres y felices repartiendo un gran amor. |
Aun en los momentos amargos de sufrimiento sin par, son los padres, niña mía, sin regatear sacrificios los que dan tranquilidad. cuando nos entristece una duda, cuando una pena nos ahoga, si a ellos nos confiamos siempre encontramos su ayuda. por exceso de cariño hayan cometido un error pero, en esto sólo hay que ver sin dudar, la buena intención. en un ambiente familiar has crecido y vivido en paz y tranquilidad. eres ya mayor de edad pero piensa que no eres nadie si te faltan los demás. y a todos necesitamos como la luz el sol y el aire que respiramos. |
La alegría de vivir
consiste en dar y encontrar una mano generosa, y sacar de un buen consejo una lección provechosa. a sus hijos tan queridos y por su gran experiencia pueden marcar, niña mía, en tu vida, un buen camino. y aunque tú no lo creas necesitas su apoyo y protección, sé sincera y quiérelos con todo tu corazón. más de lo que tú quieras dar, pero desean, eso sí, que tengas felicidad. el consejo de tu abuela que sé no olvidarás porque has sido y eres buena. |