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Con fuego termina siempre lo que en la calle o la plaza produce la admiración de gentes propias y extraña estos tres días de junio, y que foguera es “llamada”, porque, sea como sea, pasto ha de ser de las llamas. escenas representadas con unos “ninots” graciosos, que pudiera ser que hablaran, cuando la ventriloquía el artista practicara; pues de otro modo, imposible es que diga una palabra. sepa lo que a ellos les pasa, tiene delante un letrero; a veces con tantas faltas, que falta el canto de un duro cuando la lectura acaba, para quedar turulato al no enterarse de nada. donde cualquiera otra acaba. a unas figuras abrasan, dicho con “ese” o con “zeta”, lo mismo da, qué caramba, unas lenguas ondulantes de fuego color naranja. lo que dice al leer la carta doña Inés, en el Tenorio: “¡Qué principio, Virgen Santa!”. Solamente que al revés, dejemos la parte alta y vayamos hacia abajo. Una de ellas. Pues, tenemos durante las fiestas varias, y aquí todas no cabrían, ya que terreno nos falta. |
En otro lado veremos en una preciosa estampa, a un gentil alicantino que de nuestra fiesta amada hace ofrenda a ese castillo que majestuoso se alza sobre un monte que perfuma exhuberante pinada. -del cual, en estos días, tanto y tantísimo se habla, que no parece oportuno meter aquí, de ello baza. a punto, está preparada. La Belleza está en su trono. Ya la fiesta es comenzada. Con los más vivos colores al lienzo será llevada. Es la fiesta més hermosa y sobre todas resalta. hace, que al perder la calma, sueñen en ese momento que consiguen ver logradas las ansias de todo un año. ¡Los premios! Y el sueño acaba en un despertar que, a veces les aturde y anonada. un gran botijo descansa. erigida tal estatua? Se preguntarán algunos siendo la respuesta dada. quedó en agua de Borrajas, y el agua, en este botijo, para el recuerdo se guarda. |
El escudo de Alicante sobre bello trono se alza. Llegan hasta él, del campo, para postrarse a sus plantas sus gentes, con los productos que gozan de justa fama. De Villena traen ajos. Traen de Pego arroz y pasas. Azafranes de Novelda. De Elche, dátil y granadas. Traen vinos de Monóvar, de Pinoso y Benejama, y otras cosas de más pueblos que harían la lista, larga. y este caso tiene guasa, es esa cosa tan rica conocida por naranja, porque creyeron, ilusos que ya en Calderón estaban los naranjos que plantaron con mucho fruto en las ramas. aquí les pusieron jaulas de madera, resultando que mirándolo a la larga, es un bosque de listones lo que nuestra vista alcanza. orondo, que se prepara para comerse un arroz con riquísimas tajadas. pronto será devorada al comer a dos carrillos, y un carro con las dos varas. Este, en una comisión, es el que menos trabaja; que huye cuando hay que hacer para que otro lo de él haga; pero que, cuando de pronto de algún festejo se trata, es el primero que acude y es de todos quien más traga. se ha de ver. Y terminada su explicación, sólo pido perdón por sus muchas faltas. |