llibret 1974
Fogueres.
CUANDO PEREZ GALDOS ESTUVO EN ALICANTE.
Vicente Ramos (cronista oficial de la provincia).
Por varias razones estéticas e ideológicas, el pueblo alicantino expresó
siempre su franca admiración a la obra novelística y teatral del egregio. Se
comentaban elogiosamente sus éxitos literarios y se esperaba una ocasión
propicia para invitarle a que visitara nuestra ciudad.
El ansiado motivo llegó cuando, 1896. la compañía de Miguel Cepillo y
Carmen Cobeña anunció el estreno, en nuestra capital, de la obra
galdosiana “Doña perfecta”. De inmediato se cursaron las cartas oportunas
para que el ilustre escritor presenciara aquella representación. Y así lo hizo
el nueve de marzo del citado 1896.
Benito Pérez Galdós asistió aquella noche a la puesta en escena de su
famosa obra en nuestro primer coliseo. Pero, con ello, acabó el homenaje
que estaba dispuesto a rendirle nuestro pueblo. Por el contrario, empezó, Y
para armonizar los diversos proyectos, se constituyó lo que podríamos
calificar de junta de homenaje, integrada por Antonio Galdó Chápuli, que
dirigía “La Correspondencia de Alicante”; Francisco Martínez Yagües,
que se hallaba al frente de “La Correspondencia Alicantina”; y José Mariano
Milego, director de la revista: “El Ateneo”.
Y todos proclamaron que “el eximio autor de Gloria ha sido recibido en
Alicante con la pompa real que sus altos títulos reclaman”.
¿Qué se hizo?.
Recordemos que Artemio Pérez, José Celdrán y José Guardiola Ortiz
saludaron en nombre de todos los alicantinos a Pérez Galdós en la estación
de Monóvar y que, desde allí, acompañaron al escritor hasta la estación de
Alicante, repleta de admiradores. Al descender del tren el preclaro autor de
los “Episodios Nacionales”, sonó el himno nacional, preludio de la
manifestación, que, a la luz romántica de los hachones, alumbró el paso de
la comitiva hasta el Teatro Principal, donde, a su llegada, se interpretó la
Marcha de Cádiz.
Al día siguiente, se ofreció al escritor un animadísimo banquete, al que
siguieron discursos de Rafael Sevila, Antonio Galdó y José Mariano Milego.
Luego, dramaturgo y acompañantes visitaron Elche y sus palmerales, que
causaron el asombro natural por su belleza incomparable.
Culminando homenajes, la mano maestra del escultor Vicente Bañuls
esculpió el busto del autor de “La de San Quintín” con rapidez y acierto
verdaderamente admirables.
Poco antes de salir de Alicante, Pérez Galdós confesó: “No me llevo de
Alicante sentimiento más hondo que el de no poder estar con ustedes
algunos días más”.