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He pasado tanto frío este invierno de verdad que con chalecón y abrigo y bufanda hasta el ombligo yo no paré de temblar. me tomó un cariño tal que ni en Okal ni en Juanolas no paré de estornudar. |
Este invierno de Alicante nos ha engañao, vive Dios, casi la espichamos todos el invierno setenta y dos, tras rechinarnos los dientes pues no nos vimos calientes ni con afelpado de Casa Garrigós. |
Sólo ansiaba en larga espera tras sentirme calavera, de que llegara muy pronto la... Florida Primavera. con vida logré escapar gracias a que no paraba de beber mucho coñac. ñap... ñap... ñap. |