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Ocurrió en cierta ocasión que allá en Vera del Ronzal, como una cosa especial, habría una gran función. de don Pedro Calderón. hombre que importante era en toda aquella comarca. Jamás supe que tuviera auto de ninguna marca Calderón. Pues aquí en Vera, sólo se habló “de la Barca”. |
Soñando más de la cuenta
paso las noches enteras. llegarían a cincuenta. todo arreglado, y lucido, me lo habían convertido en Parque Municipal. de ver con luz, las barriadas; las aceras arregladas, y ni un papel en el suelo. que despierto, y de mí, dueño, digo. ¡Si la vida, es sueño! ¡Ya lo dijo Calderón! |