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Pero, ¿eres tú, amigo del alma? ¿Tú que eras para mí como un espejo, que sus decisiones por justas admiraba, y ser un fiel reflejo de tí siempre ambicionaba? extrañado al no esperar ser reconocido y haberse hecho el ánimo de vivir en el olvido. Comprendiendo la estupefacción mía, comprobaba con íntimo placer que había quien pudiese comprender su desafortunado proceder, en la lucha por la vida. a nadie que le demostrara tanto cariño, desde que perdió a sus padres desde que era niño. pues la congoja le impedía hablar). mucho arrepentimiento y más pureza, convencido tomé la decisión de llevarme a este amigo del corazón, a la tierra más bella y radiante y que para ser bonita se llama Alicante. tratando de distraer su pasado y desanimado destino, haciendo la casualidad, de que nuestra llegada fuese como cosa combinada, al coincidir con las hermosas fiestas de San Juan. en la que las gentes vienen y van con amor y sana alegría, embriagando el corazón y al inundarse de la más grata emoción, se olvida hasta la mis grave desazón. |
Fuimos con ansiedad no reprimida a ver sus hogueras y también sus bonitas verbenas. En la que si una era bonita la otra parecía "cosa de hadas" siendo todas amenizadas por músicas, tracas y la belleza de sus mujeres luciendo sus mejores galas, para ofrecer los ramos de rosas y claveles a nuestra Patrona venerada. Virgen de los Remedios, la más querida y amada que hace que reine la alegría en toda esta bendita tierra mía. Viendo en su faz alterada tanta estupefacción emocionada y un desconocido contento muy comprensible por el gran momento. Aproveché el instante para preguntarle anhelante: Esto es como un remedio viviente para curar tristezas en nostálgicas cabezas. Ayer estabas compungido y hoy estás más alegre y con ilusión, pues apreciarás y con razón que la situación de tu "nido" se ha desvanecido como paja llevada por el viento, ya que estaremos juntos en todos momentos recordando la felicidad de pasados tiempos. con verdaderos deseos y amor, pero la ilusión en tu corazón no la puso en tí nadie más que la alianza, que en hermosa sinfonía Que en todos perdurará. con las FIESTAS DE SAN JUAN. |