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fallecimiento de D. Antonio Garrigós Ramos.

Diario LA VERDAD. 29 de febrero de 2008. (Tirso Marín)

Adiós al decano.

Alfonso Carrigós Ramos, el decano de los foguerers, falleció ayer a la edad de 91 años. Con la perdida de este veterano, último bastión vivo de la Fiesta, de nuevo las Hogueras se visten de luto, precisamente cuando se disponen a celebrar el 80 aniversario de la fundación.
 
Tras la muerte de Valcárcel, acaecida en el 2003, el decanato lo heredó Garrigós, con casi toda seguridad último testigo de la fundación, al menos de los que participan en la Fiesta.
 
El decanato le viene por derecho propio, ya que, siendo un niño, tomó parte en las Hogueras de 1928 como comisionado Infantil de Carolinas Altas. Había nacido el 1 de agosto de 1916.
 
Vecino desde hace muchos años de Calderón de la Barca 11. donde tuvo también un popular comercio de ropa, Tejidos Garrigós, militó en la foguera de este distrito durante más de sesenta y cinco años. llegando a ocupar la presidencia, para reemplazar a Vicente Más en 1965, cargo que desempeñó hasta 1995. Con Garrigós, el distrito Calderón de la Barca fue una auténtica escuela de foguerers, siendo uno de sus discípulos más destacados José Manuel LIedó, que también ocupó la presidencia del distrito, llegando a presidir la Comisión Gestora.
 
Además de una persona sencilla y bondadosa, fue Garrigós como un padre para muchos jóvenes foguerers. y a lo largo de su trayectoria, sobre todo en los últimos años, recibió varios homenajes y reconocimientos, pudiendo considerársele como una reliquia de la Fiesta. Estaba en posesión del Emblema Extraordinario de Les Fogueres, máximo galardón, superior, incluso, que el de Oro y Brillantes y que lo poseen muy pocos. Hace escasos años tuvo la satisfacción de que se le reconociera como ex combatiente de la Guerra Civil, con el grado de teniente del Ejército Republicano. Recientemente, el Ayuntamiento rotuló con su nombre una calle en Alicante.
 
Garrigós, aunque algo deteriorada su salud, conservó hasta el último momento su lucidez y, sobre todo, una extraordinaria visión poco común para su edad. Y claro, su carné de comisionado de la Foguera Calderón de la Barca-Plaza de España. El fallecimiento, hace 15 años, de su esposa, Trini, llenó de tristeza el corazón de Garrigós. que sólo pudo superar por su entereza, la presencia de sus dos hijos y el amor por la Fiesta. En los últimos años se encontraba en una residencia de Playa de San Juan, donde le sobrevino la muerte.